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· Cristianismos sectarios (1)

 © 2026 Josep Marc Laporta

     1-     El caso de Good News International
2-    Definiendo cristianismo y sectario

1- El caso de Good News International

El 19 de octubre de 2026 el Tribunal Superior de Mombasa (Kenia) declaró culpable al autodenominado pastor Paul Mackenzie y 28 coacusados por el asesinato de 191 personas (190 niños y un adulto). En una de las partes de un procedimiento más amplio, la magistrada concluyó que hubo un sistema organizado mediante el cual los seguidores de la iglesia neopentecostal Good News International fueron adoctrinados y dirigidos hacia ayunos mortales.

        Corría el año 2003 cuando Paul Nthenge Mackenzie (1973-), un antiguo taxista, hijo de una familia bautista conservadora y convertido en predicador, fundó la Good News International en la ciudad de Malindi, presentando sus credenciales como una iglesia evangélica centrada en la preparación de cristianos para la segunda venida de Cristo. En los siguientes años Mackenzie abrió congregaciones en diversas regiones del país reuniendo a varios miles de seguidores. Entre 2003 y 2016 la iglesia experimentó un gran crecimiento y una gradual radicalización, desarrollando una predicación cada vez más centrada en el Apocalipsis y los últimos tiempos. Asimismo, empezó a difundir enseñanzas contrarias a la educación formal, la medicina moderna y diversas instituciones nacionales e internacionales, convirtiendo la organización eclesial en un fortín psicodoctrinal de dependencia pastoral.

Después de años de fuerte crecimiento, en 2017 las autoridades kenianas empezaron a investigar a Mackenzie por presunta radicalización religiosa y por animar a familias enteras a retirar a sus hijos del sistema educativo. Su primera detención no fue más allá de un iniciático formalismo legal, recuperando su libertad. No obstante, agencias humanitarias representadas en el terreno por Unicef reunieron dosieres informativos, facilitando el rescate de menores de entornos vinculados a la iglesia. Unos 93 niños fueron recuperados por los servicios estatales, mientras el líder y pastor proseguía su apostolado religioso.

En 2019 se produjo una segunda detención del pastor Mackenzie, relacionándolo con muertes de menores y otras prácticas de radicalización religiosa. Sin embargo, las investigaciones no fueron suficientes para mantenerlo en prisión preventiva, por lo que fue puesto en libertad bajo fianza. Esta advertencia judicial propició el traslado de la iglesia a una zona aislada del bosque de Shakahola de más de 320 hectáreas, en el condado de Kilifi, creando una comunidad más cerrada donde numerosos seguidores se instalaron junto a sus familias en confianza ciega al pastor Mackenzie.

Tras la pandemia del Covid-19 en 2020, la Good News International ya se había aislado del mundo exterior. La crisis y el rechazo a las vacunas posibilitó aún más su incomunicación social en el bosque de Shakahola, así que en marzo y abril de 2023 comenzaron a llegar denuncias de familiares informando a la policía de que algunos que habían entrado en la comunidad estaban desapareciendo o seguían instrucciones extrañas relacionadas con ayunos extremos. Cuando finalmente investigadores entraron en la zona, descubrieron a personas muy desnutridas al borde de la muerte y fosas poco profundas con cadáveres enterrados en diferentes puntos del bosque.

La “teología del ayuno hasta la muerte” fue la prédica central de Paul Mackenzie, convenciendo a sus seguidores de que podían encontrarse con Jesús muriendo de inanición, en cierto modo reinterpretándolo, cuando ayunó en el desierto durante 40 días y 40 noches (Mateo 4:1-11; Lucas 4:1-13; Marcos 1:12-13). Tras la falaz y herética exégesis bíblica y después de los trágicos sucesos, los fiscales describieron una auténtica “jerarquía de la muerte”. Los niños morían primero, más tarde los adolescentes, luego las mujeres y finalmente los hombres. Testimonios judiciales afirmaron que algunos miembros intentaron abandonar el ayuno, impidiéndoles la libertad de pensamiento, además de imponer férreos controles para frenar las fugas. Más tarde, algunas autopsias revelaron que no sólo hubo inanición, también hubieron casos de asfixia, compresión del cuello y traumatismos.

En el corto periodo de marzo y abril de 2023 se descubrieron múltiples fosas comunes en el bosque de Shakahola con mayoría de víctimas infantiles. Se recuperaron más de 400 cuerpos, aunque muchas víctimas no pudieron ser identificadas y cientos de personas fueron consideradas desaparecidas. Paul Mackenzie fue detenido y privado de libertad el 14 de abril de 2023.

Y aunque la sentencia definitiva se dictará el viernes 6 de noviembre, el pasado 19 de octubre de 2026 la jueza Diana Kavedza-Mochache del Tribunal Superior de Mombasa emitió entre gran expectación el fallo contra el pastor Paul Nthenge Mackenzie, que se había declarado inocente junto con sus coacusados.

      En una audiencia de más de ocho horas en la que en varias ocasiones citó versículos bíblicos y recurrió a la teología para desbancar las enseñanzas del acusado, la magistrada subrayó que «la conducta mostrada por los menores demuestra claramente que su instinto de supervivencia no desapareció». «Los hallazgos patológicos, que indican que un grupo de menores falleció como consecuencia de un homicidio directo (...), corroboran que el régimen de ayuno les fue impuesto de manera obligatoria». La jueza Kavedza-Mochache recordó que las muertes en el bosque de Shakahola no se produjeron solamente por ayuno voluntario, sino, también, cuando las personas se resistían por violencia homicida mediante asfixia, estrangulación o por traumatismos craneales. «En un ayuno religioso voluntario ordinario, la persona conserva la autonomía para finalizar el ayuno. En este caso (...), quienes buscaban comida o agua eran castigados, aquellos que intentaban irse eran perseguidos, golpeados y encerrados y los niños que se resistían eran sometidos a la fuerza», aseguró la magistrada.

La jueza también confirmó que la Good News International Church de Mackenzie era una secta: «Las pruebas que constan en el expediente demuestran que Mackenzie acogía a sus seguidores con una atención intensa, una escucha profunda y un fuerte sentido de comunidad, pero, con el paso del tiempo, esto se convirtió en un estricto control, aislamiento de sus familiares, el abandono de la asistencia a las escuelas y hospitales y una restricción de la libertad» Según Kavedza-Mochache, los seguidores de Mackenzie «perdieron su sentido de identidad» y acabaron siendo «emocionalmente dependientes» de él, bajo la «esperanza engañosa de que iban a reunirse con Cristo». Y destacó que «varios pasajes bíblicos fueron invocados para respaldar esa propaganda» acusando al pastor de «malinterpretar de manera deliberada las Escrituras», en un juicio donde, curiosamente, la Biblia también fue referencia jurídica.

En el ámbito nacional keniano es de destacar que un 80% de la población es nominalmente cristiana, y que las iglesias ejercen una gran influencia social. Como ejemplo, el presidente William Ruto (1966-) suele citar la Biblia en sus discursos y actos públicos. De hecho, la religión fue una de las grandes claves de su campaña en las elecciones de 2022. Por ello no es de extrañar que, en una sociedad tan religiosa y cristianizada, el sectarismo también tenga su espacio, no sólo por trastornos de personalidad comunes o por sometimientos devocionales a líderes, sino por la dimensionalidad espiritual de una fe psicológicamente deslumbrada y emocionalmente afectada.

2- Definiendo cristianismo y sectario

Habitualmente se tiende a observar el caso de la Good News International keniana o la del People's Temple of the Disciples of Christ en Jonestown (Guyana, 1978) como casos aislados dentro del cristianismo. No obstante, desde la psicología religiosa el tratamiento es holístico, puesto que el trastorno mesiánico no es una particularidad aislada o de casos paranoicos, sino que su tendencia psicológica se da en múltiples liderazgos, aunque en distintos estados de representación y comportamiento.

Comúnmente se denomina cristianismo a las agrupaciones religiosas que se autocalifican seguidoras de las enseñanzas de Cristo narradas en los Evangelios y respaldadas por el Antiguo y Nuevo Testamento, y que asientan sus doctrinas en el Credo de Nicea (325 d.C.) de manera genérica y/o exclusiva. Y denominamos sectarios a aquellos cristianismos cuyos miembros tienen una dependencia psicológica elevada o absoluta del líder, quien, asimismo, ejerce sobre ellos un control y aislamiento psicológico y, en un estadio más avanzado, control físico y material. Asimismo, en el sectarismo cristiano concurre una presión de rigorismo moral importante o extremo, además de una tensión apocalíptica sustentada en alguna obsesión religiosa respecto al fin de los tiempos o a cualquier otra obstinación finalista de carácter moral o espiritual.

Sin embargo, pese a que esta primera radiografía de cristianismos sectarios nos lleve a pensar en grupos muy concretos que han incurrido en dependencias psicológicas extremas, incluidos suicidios colectivos, en realidad las conductas sectarias se dan en bastantes comunidades cristianas aparentemente normales, reuniendo las cuatro características antes citadas en distintas gradaciones: autoridad absoluta del líder; control y aislamiento; rigorismo moral extremo; y fijación apocalíptica u obcecación finalista moral o espiritual.

        Por otro lado, el sectarismo religioso del líder actúa sobre cinco esencias vitales del ser humano: la emocional, la espiritual, la intelectual, la social y la física. En los siguientes apartados ahondaré en las cuatro características del sectarismo y las cinco esencias vitales humanas, junto a diversas variables atribuibles al líder sectario, como el narcisismo y el autoritarismo religioso, la inadaptación ante la duda, el complejo mesiánico, el pensamiento dicotómico o el trastorno afectivo bipolar.



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