© 2026 Josep Marc Laporta
1- El caso de Good
News International
2- Definiendo
cristianismo y sectario
1- El caso de Good News International
El 19 de octubre de 2026 el Tribunal
Superior de Mombasa (Kenia) declaró culpable al autodenominado pastor Paul
Mackenzie y 28 coacusados por el asesinato de 191 personas (190 niños y un
adulto). En una de las partes de un procedimiento más amplio, la magistrada
concluyó que hubo un sistema organizado mediante el cual los seguidores de la
iglesia neopentecostal Good News International fueron adoctrinados y dirigidos hacia
ayunos mortales.
Después de años de fuerte crecimiento, en
2017 las autoridades kenianas empezaron a investigar a Mackenzie por presunta
radicalización religiosa y por animar a familias enteras a retirar a sus hijos
del sistema educativo. Su primera detención no fue más allá de un iniciático
formalismo legal, recuperando su libertad. No obstante, agencias humanitarias representadas
en el terreno por Unicef reunieron dosieres informativos, facilitando el
rescate de menores de entornos vinculados a la iglesia. Unos 93 niños fueron
recuperados por los servicios estatales, mientras el líder y pastor proseguía
su apostolado religioso.
En 2019 se produjo una segunda detención
del pastor Mackenzie, relacionándolo con muertes de menores y otras prácticas
de radicalización religiosa. Sin embargo, las investigaciones no fueron
suficientes para mantenerlo en prisión preventiva, por lo que fue puesto en
libertad bajo fianza. Esta advertencia judicial propició el traslado de la
iglesia a una zona aislada del bosque de Shakahola de más de
Tras la pandemia del Covid-19 en 2020, la Good News International ya se había aislado del
mundo exterior. La crisis y el rechazo a las vacunas posibilitó aún más su
incomunicación social en el bosque de Shakahola, así que en marzo y abril de
2023 comenzaron a llegar denuncias de familiares informando a la policía de que
algunos que habían entrado en la comunidad estaban desapareciendo o seguían
instrucciones extrañas relacionadas con ayunos extremos. Cuando finalmente investigadores
entraron en la zona, descubrieron a personas muy desnutridas al borde de la
muerte y fosas poco profundas con cadáveres enterrados en diferentes puntos del
bosque.
La “teología del ayuno hasta la muerte”
fue la prédica central de Paul Mackenzie, convenciendo a sus seguidores de que
podían encontrarse con Jesús muriendo de inanición, en cierto modo
reinterpretándolo, cuando ayunó en el desierto durante 40 días y 40 noches (Mateo 4:1-11; Lucas 4:1-13; Marcos
1:12-13). Tras
la falaz y herética exégesis bíblica y después de los trágicos sucesos, los
fiscales describieron una auténtica “jerarquía de la muerte”. Los niños morían
primero, más tarde los adolescentes, luego las mujeres y finalmente los
hombres. Testimonios judiciales afirmaron que algunos miembros intentaron
abandonar el ayuno, impidiéndoles la libertad de pensamiento, además de imponer
férreos controles para frenar las fugas. Más tarde, algunas autopsias revelaron
que no sólo hubo inanición, también hubieron casos de asfixia, compresión del
cuello y traumatismos.
En el corto periodo de marzo y abril de
2023 se descubrieron múltiples fosas comunes en el bosque de Shakahola con mayoría de víctimas infantiles. Se recuperaron
más de 400 cuerpos, aunque muchas víctimas no pudieron ser identificadas y
cientos de personas fueron consideradas desaparecidas. Paul Mackenzie fue
detenido y privado de libertad el 14 de abril de 2023.
Y aunque la sentencia definitiva se dictará
el viernes 6 de noviembre, el pasado 19 de octubre de 2026 la jueza Diana
Kavedza-Mochache del Tribunal Superior de Mombasa emitió entre gran expectación
el fallo contra el pastor Paul Nthenge Mackenzie, que se había declarado
inocente junto con sus coacusados.
La jueza también confirmó que la Good News International
Church de
Mackenzie era una secta: «Las pruebas que constan en el expediente demuestran que
Mackenzie acogía a sus seguidores con una atención intensa, una escucha
profunda y un fuerte sentido de comunidad, pero, con el paso del tiempo, esto
se convirtió en un estricto control, aislamiento de sus familiares, el abandono
de la asistencia a las escuelas y hospitales y una restricción de la libertad» Según Kavedza-Mochache,
los seguidores de Mackenzie «perdieron su sentido de identidad» y acabaron siendo «emocionalmente
dependientes»
de él, bajo la «esperanza
engañosa de que iban a reunirse con Cristo». Y destacó que «varios pasajes bíblicos
fueron invocados para respaldar esa propaganda» acusando al pastor de «malinterpretar de manera
deliberada las Escrituras», en un juicio donde, curiosamente, la Biblia
también fue referencia jurídica.
En el ámbito nacional keniano es de destacar que un 80% de la población es nominalmente cristiana, y que las iglesias ejercen una gran influencia social. Como ejemplo, el presidente William Ruto (1966-) suele citar la Biblia en sus discursos y actos públicos. De hecho, la religión fue una de las grandes claves de su campaña en las elecciones de 2022. Por ello no es de extrañar que, en una sociedad tan religiosa y cristianizada, el sectarismo también tenga su espacio, no sólo por trastornos de personalidad comunes o por sometimientos devocionales a líderes, sino por la dimensionalidad espiritual de una fe psicológicamente deslumbrada y emocionalmente afectada.
2- Definiendo cristianismo y sectario
Habitualmente se tiende a observar el caso
de la
Good News International keniana o la del People's Temple of the Disciples of Christ en Jonestown (Guyana, 1978) como casos aislados
dentro del cristianismo. No obstante, desde la psicología religiosa el
tratamiento es holístico, puesto que el trastorno mesiánico no es una
particularidad aislada o de casos paranoicos, sino que su tendencia psicológica
se da en múltiples liderazgos, aunque en distintos estados de representación y
comportamiento.
Comúnmente se denomina cristianismo a las agrupaciones religiosas
que se autocalifican seguidoras de las enseñanzas de Cristo narradas en los
Evangelios y respaldadas por el Antiguo y Nuevo Testamento, y que asientan sus
doctrinas en el Credo de Nicea (325
d.C.) de
manera genérica y/o exclusiva. Y denominamos sectarios a aquellos cristianismos
cuyos miembros tienen una dependencia psicológica elevada o absoluta del líder,
quien, asimismo, ejerce sobre ellos un control y aislamiento psicológico y, en
un estadio más avanzado, control físico y material. Asimismo, en el sectarismo
cristiano concurre una presión de rigorismo moral importante o extremo, además
de una tensión apocalíptica sustentada en alguna obsesión religiosa respecto al
fin de los tiempos o a cualquier otra obstinación finalista de carácter moral o
espiritual.
Sin embargo, pese a que esta primera
radiografía de cristianismos sectarios nos lleve a pensar en grupos muy
concretos que han incurrido en dependencias psicológicas extremas, incluidos
suicidios colectivos, en realidad las conductas sectarias se dan en bastantes
comunidades cristianas aparentemente normales, reuniendo las cuatro
características antes citadas en distintas gradaciones: autoridad absoluta del
líder; control y aislamiento; rigorismo moral extremo; y fijación apocalíptica u
obcecación finalista moral o espiritual.



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