© 2026 Josep Marc Laporta
1- Los
orígenes de la Casa de la Radio
2- El nuevo
estudio de grabación
Cuando en 1953 Joseph W. Mefford (1921-2005), su esposa e hijos
llegaron a España como misioneros de la Foreign Mission Board, no imaginarían
la gran ayuda que significaría su presencia para las iglesias bautistas:
predicando, dando conferencias, alentando espiritualmente a las congregaciones,
tocando el acordeón, cantando y, también, editando programas de radio. El
trabajo de José Mefford como director y productor radiofónico fue muy
importante para lo que devendría. En la época en que el Seminario Bautista
estaba radicado en la calle Camp 65 de Barcelona, algunos estudiantes
participaron tanto en las grabaciones radiofónicas como en la preparación de
guiones. Ejemplos fueron Julio Díaz (1937-), Luis Playà (1940-), Ataúlfo Simarro (1922-2014), Narciso Núñez (1924-), Antonio Gómez (1936-2016) o Julio Marañón (1940-). Posteriormente, ya trasladados temporalmente a Alicante y definitivamente
a Dénia, se incorporarían otras voces y guionistas, como Adolfo de Silva (1927-2014), Jorge J. Pastor (1949–), Valentín Cueva (1945-) o Fernando Vergara (1946–2013).
Dada la repercusión y alcance que los programas de radio tenían mediante el monográfico de 15 minutos denominado ‘Maravillosa Gracia’, que se emitía desde Montecarlo (Mónaco) por Trans World Radio en onda corta para Europa y América Latina, y ante la nueva posibilidad de contratación de tiempo en emisoras locales por parte de las iglesias en territorio español, surgió la necesidad de disponer de un lugar más apropiado para producir los nuevos programas. Tras su larga estancia en el Seminario Bautista de Barcelona y su temporal radicación en la IEB de Alacant, en 1975 el ministerio de Producciones Audiovisuales de la UEBE se trasladó a la Residencia Bautista de Dénia, acondicionando una habitación en el edificio central del recinto. La dirección estaba a cargo de José Mefford (de 1965 a 1976), quien, junto a Jorge J. Pastor como técnico, guionista y productor, y con la aquiescencia de la Comisión de Audiovisuales de la UEBE formada por tres misioneros estadounidenses y tres pastores españoles, propusieron construir un inmueble más apropiado para grabar y editar los programas de radio. De esta manera se inició la construcción de una casita en los terrenos de la Residencia Bautista bajo la dirección del contratista José Gasquet. La Casa de la Radio dispondría de un exclusivo espacio destinado a estudio radiofónico y dos dependencias que serían usadas como despacho y archivo.
La historia del ministerio audiovisual, que había pasado por un minúsculo y muy doméstico estudio en el Seminario Bautista de Barcelona, por una pequeña dependencia en la Iglesia Bautista de Alacant y por un dormitorio en la Residencia Bautista, por fin tendría un lugar más adecuado donde preparar y editar de manera efectiva los programas de radio. En 1976 Jorge J. Pastor fue elegido director de la Comisión de Audiovisuales de la UEBE y, consecuentemente, de la Casa de la Radio, inaugurando una época en que la difusión de programas bajo el nombre ‘La Llamada’ creció considerablemente, con espacios en emisoras públicas y privadas de Alcoi, Dénia, Granada, Vitoria, Bilbao, Elx, Lorca, Manresa o Badajoz. Asimismo, el tradicional ‘Maravillosa Gracia’ se seguía produciendo en Dénia y emitiendo desde Montecarlo, iniciándose también la producción de materiales audiovisuales para las iglesias, con diapositivas y grabaciones musicales como ‘Brisas de amor’ o ‘Nuevas sendas’, herederos de antiguas producciones de los años 60 y 70, como ‘Cantos espirituales’ del tenor Pascual Haro u otros discos sencillos como Shalom.
Desde sus inicios, la Misión Bautista en España fue la que sostuvo económicamente el ministerio de audiovisuales, siendo muy generosa en su visión y finanzas, buscando los fondos necesarios tanto para la edificación de la Casa de la Radio como para su posterior ampliación a estudio profesional en 1990. El asesoramiento de Wesley E. Miller (1938–2017), que trimestralmente viajaba de Suiza a España, fue muy importante en la preparación y disposición técnica de los primeros equipos fonográficos. Asimismo, Paul Douglas Lee (1936–2019), ingeniero de sonido e imagen que había ejercido su profesión en la NASA, fue enviado por la Misión para trabajar en la segunda mitad de los años setenta y principios de los ochenta en Dénia, sirviendo como apoyo al ministerio de producciones, radio y, también, en la Semana de Música. Junto a Paul, su esposa Brenda Lee (1943–), excelente pianista, también sirvió en diversos ministerios.
2 2-El nuevo estudio de grabación
El 25 de abril de 1990 fue el día que se inauguró la ampliación de la Casa de la Radio, convirtiendo la Casa de la Radio en un estudio de grabación profesional. En el largo proceso intervinieron muchas personas, desde el director Jorge J. Pastor, pasando por operarios, hasta Elías Nofuentes (1961–), que sería parte del equipo a tiempo completo asumiendo diversas tareas, o Luis Vicens (1965-), colaborando activamente en la ampliación del estudio. Seguidamente, Rubén Sarrión (1958–), técnico ingeniero de telecomunicaciones formado en el Reino Unido, fue recomendado a Jorge J. Pastor por el pastor Marcelino Huidobro (1937-). Tras unos primeros pasos de colaboración que no llegaron a fructificar, Sarrión y su familia se mudaron definitivamente a Dénia en 1986, dedicando medio tiempo al ministerio de los programas de radio y a la adecuación sonora del nuevo estudio, para pasar a dedicación completa un tiempo más tarde.
Los procesos de construcción también
fueron de reconstrucción, ya que algunos aspectos técnicos en cuanto a sonido y
acondicionamiento acústico tuvieron que ser reajustados. Para este menester fue
muy importante la colaboración del ingeniero electrónico Rupert Neve (1926-2021), mundialmente conocido como diseñador de
equipos de grabación profesional y famoso por sus trabajos de preamplificación,
ecualizadores y mesas de mezclas para estudios de gran tamaño. Debido a la amistad
con Jorge J. Pastor, Neve se desplazó varias veces a Dénia para asesorar sobre
la acústica y realizar el seguimiento del proyecto. Asimismo, la colaboración
de Rupert Neve con Rubén Sarrión fue muy estrecha a fin de definir lo mejor
posible diversos aspectos técnicos, como gruesas capas de fibra de vidrio como
parte del diseño absorbente, puertas con planchas de plomo para aislar
absolutamente la sala de grabación de la de control, así como faldones de
madera de pino con paneles superiores fonoabsorbentes. La complejidad del
aislamiento y acondicionamiento acústico finalmente recibió el visto bueno de
Neve, quien garantizó que el estudio tendría una acústica óptima para grabar
todo tipo de música.
La mano de obra de todo el proceso de
reajuste acústico la asumió Rubén Sarrión, también ayudado durante ocho meses y
de manera altruista por un viejo amigo inglés, Tim Clinch (1956-). Otras personas trabajaron parcialmente, como un
matrimonio alemán, Volker y Sabina, quienes aportaron sus conocimientos en
placas de metal para bases de cascos de estudio, o unos hermanos suecos
expertos en madera, fabricando trampas de sonido para la ventilación entre la
sala de control y grabación. Sin embargo, una de las tareas más laboriosas fue
el cableado de la microfonía y los cascos o auriculares, con cientos de metros
de cables que conectaron la sala de control con la gran mesa de mezclas DDA.
En medio de las actividades del Retiro de
Pastores de la UEBE, el 25 de abril se inauguraron los nuevos estudios de
grabación cuya marca comercial se conocería como Kroma. Presidido por Jorge J.
Pastor como director desde 1976 y auspiciado por Manuel Sarrias, secretario
general de la Unión Bautista, en el acto participó Ruth Comíns Broch (1960-), con dos cantos de su recién estrenado álbum
‘Jesús, mucho más’, producido en su totalidad en los nuevos estudios. Tras
varios reconocimientos, la oración de dedicación fue elevada al Señor por el
pastor Juan Luis Rodrigo Marín (1923-2008). «Cuando salí de aquella
inauguración –escribía
un mes más tarde en El Eco el pionero José Mefford– recordé algunos detalles
de cómo todo esto se puso en marcha. En el año 1964, la Misión Bautista
Española me pidió que me hiciera cargo del incipiente ministerio de la radio.
En aquella época, claro está, no había forma de ponernos en antena desde dentro
de España, por los años de represión de la dictadura franquista. Las ondas,
como todo lo demás, estaban bajo control del Gobierno. Pero desde Montecarlo sí
que pudimos radiar, utilizando el sistema de onda corta. Radio Transmundial,
una organización cristiana, emitía programas cristianos desde sus estudios en
Montecarlo. El misionero Wes Miller, que residía en Rüschlikon, Suiza, y había
trabajado con la comisión de radio y televisión de los Bautistas del Sur de los
Estados Unidos durante ocho años, nos ayudó enormemente a ponerlo en marcha».
que poseen los nuevos estudios de Denia, mi mente volaba hacia atrás en más de un cuarto de siglo y me acordé de muchas cosas. Recordé los primeros esfuerzos que hacíamos para grabar, porque todo se tenía que registrar en cintas magnetofónicas para que se mandaran a Montecarlo y que los programas se emitiesen desde allí, para llegar a todos los rincones de España por onda corta. Compramos un magnetofón y un micrófono. No teníamos estudio de grabación: nuestro estudio era normalmente un dormitorio o una sala cualquiera donde grabábamos los mensajes cristianos, y utilizábamos mantas para absorber el sonido. Siempre estábamos luchando contra los ruidos de la calle o de algún ascensor. De vez en cuando venía el Sr. Miller de Suiza con su precioso magnetofón ‘Negra’ para grabar música de coros o de solistas o de grupos, y yo tenía una envidia no muy santa cuando veía el despliegue de sus aparatos, demasiado caros para nuestro siempre corto presupuesto. Pero se hacía lo que se podía, siempre guiados por el Sr. Miller, que sobre el terreno nos prestaba alguna pieza de equipo de vez en cuando. Todo lo que sé de la radio y de la producción de programas se lo debo a él. Este hombre veía que aquí se trabajaba con ilusión, no sólo de parte mía, sino por parte de muchos de los bautistas españoles de aquel entonces. Más de una vez yo me reía de satisfacción sabiendo con qué facilidad las ondas cortas llegaban a los oídos españoles a pesar de la persecución tan vigorosa de la época».
La serie Los bautistas y su música termina
con este artículo. Con más de 60 documentos publicados durante más de cinco años, esta
historia musical, adoracional y musicológica de los bautistas españoles abarca
desde 1868 a 1990. Más de un siglo de datos e información que ha implicado una
exhaustiva investigación con la finalidad de establecer las líneas troncales de
la sociología y espiritualidad musical bautista, ahondando en cientos de rasgos,
particularidades o características que en algunos casos habían pasado
inadvertidos o eran desconocidos. A partir del próximo mes volveré a las
acostumbradas temáticas de Llum de Nit, con artículos de sociología, tanto
aplicada como de solidaridad internacional, derechos humanos, cristianismo o
histórica. También temas de psicología y sociología o psicología y
espiritualidad, así como de musicología o arte en general.




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