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· Ana Botella: sobreactuación en inglés

© 2013 Josep Marc Laporta.

Ante los miembros del Comité Olímpico Internacional, Ana Botella volvió a hablar en inglés, después del esperpento que protagonizó dos días atrás al no entender una pregunta
formulada en el idioma de Shakespeare y contestar en castellano otra cosa absolutamente distinta. Pero la comparecencia final de los representantes españoles ante el COI nos deparó un breve y apasionado discurso de la alcaldesa de Madrid declamado íntegramente en inglés (7/9/2013). No obstante, su pronunciación, dicción o nivel de idioma no es ahora asunto prioritario de interés, sino la semiótica, con sus gestos y significado no verbal.
El primer detalle a considerar es su disposición detrás del púlpito. Los primeros gestos de un orador antes de empezar su intervención son muy importantes por la información que revela de su actitud interna. Ana Botella se presentó planamente de frente, en una posición claramente paralela al atril y con una actitud cenestésica de dominio impostado. El atrevimiento en la plataforma, con el cuerpo manifiestamente abocado hacia el púlpito y ambas manos situadas encima de él, indicó que se había preparado a conciencia hasta el punto de que, desde la seguridad adquirida en el ensayo, iba a reproducir con la misma intensidad escenográfica lo preparado. Por lo tanto, con los primeros gestos dio a entender que su intervención sería una excelente copia de los ensayos, como la única forma posible de realizar una satisfactoria actuación ante los miembros del COI.
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                La alcaldesa de Madrid mantuvo un aspecto firme pero muy impostado, como si de una reproducción ensayística se tratara. Esta impresión la reafirmó con dos detalles prácticamente inadvertidos. El primero fue la previa simulación facial de lo que seguidamente pronunciaría. Es decir, un segundo o milésimas de segundo antes de empezar cualquier frase, colocaba la mueca o el gesto del rostro correspondiente a la locución siguiente, indicando disposición e introducción memorística. De esta manera hemos podido observar que el discurso ha estado muy preparado, hasta el punto de ser repetido hasta la saciedad para lograr un buen manejo interno y escénico. El otro detalle revelador es la posición de los brazos y las manos. Ambos y ambas se movieron al unísono, en horizontal y con las palmas de las manos abiertas en paralelo o hacia arriba, aunque en algunos pocos momentos se dirigieron hacia abajo o unidas con el dedo índice en posición indicativa. Pero la referencia de los brazos y las manos en movimiento paralelo y las palmas abiertas entre sí o hacia arriba nos indica, 1- un dedicado entrenamiento retórico de teatralización: las manos delataban la previa intensidad de preparación; y 2- la gran sobreactuación vocal, gestual y cenestésica que tuvo que realizar para interpretar bien el papel al que estuvo obligada.
Otros aspectos a considerar son los siguientes: la fingida expresión del rostro, con muecas y medias sonrisas bastante forzadas, desvelando una falsa seguridad; los ojos bien abiertos y vivos, en un intento de atraer la atención de los oyentes y, al mismo tiempo, autosugestionarse teatralmente; y la cadencia de locución, con palabras o microfrases subrayadas de manera lenta y enfática, como una muleta necesaria para apuntalar su parca dicción inglesa. Sin embargo, el detalle más interesante de este apartado es la forma y el modo cómo entonó las frases, en forma de carrerilla; una fórmula que, para entendernos, es similar al aprendizaje escolar de las tablas de multiplicar. Explícitamente Ana Botella nos ha desvelado que los 2’40 minutos de su intervención fueron aprendidos teatralmente para lograr hacer creíble su mensaje olímpico.
Una última cuestión a considerar, evidente, pero no por ello menos importante, es la gran declamación teatral o cinematográfica de su locución. En muchos momentos recordó a un vetusto y olvidable dictador de este país –España–, cuando allá por los años 50 grabó por primera vez en televisión un breve discurso en inglés. Su alocución, cargada de teatralidad lingüística y locución castellanizada, se asemeja en fondo y forma a cómo Ana Botella se ha expresado ante los miembros del COI. Sin que la comparación política vaya en detrimento de la alcaldesa popular, sí que la similitud del ejemplo nos muestra una manifiesta incompetencia y nos explica la baja preparación intelectual, cultural y democrática de muchos de los líderes políticos de este país: «A relaxing cup of café con leche en la plaza Mayor».

© 2013 Josep Marc Laporta 

Documento en PDF:  http://www.adsomaster.com/Ana-Botella-sobreactuación-en-inglés.pdf  

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5 comentarios:

  1. Ano Botellón21:39

    Felicidades a Ana Botella, su labor ha sido decisiva para un mejor futuro de la economía española!!

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  2. Anónimo21:40

    Muy buenoooooo... Pero Ana Botella responsabilizó en 2005 a Zapatero de la pérdida de Madrid 2012. ¿Ahora de quién es la culpa?

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  3. Lany21:42

    He visto el discurso de Ana Botella con su "INTENTO" de Ingles y perdonenme, me entra vergüenza!!! VERGÜENZA!!!

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  4. Anónimo21:42

    ¿En serio pensaba Ana Botella que iban a confiarle la gestión de unos Juegos Olímpicos, si no es capaz de gestionar una ciudad ni hablar inglés con decencia?

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  5. Fala q bala21:43

    27% da población en paro e Ana Botella falando inglés. Estavamos sentenciados, e mellor así.

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