jml

· ¿Niños religiosamente egoístas?

© 2016 Josep Marc Laporta

 

Recientemente, con el título The Negative Association between Religiousness and Children’s Altruism across the World, la revista científica Current Biology[1] ha publicado el resultado de un estudio de ámbito universal sobre el altruismo en la infancia. De la investigación se desprende la tendencia de los niños de familias no religiosas de ser más altruistas que los de familias donde sí se practica y vive la religión. Además, los niños que viven en entornos religiosos mostraron una mayor tendencia a juzgar y castigar más duramente las malas conductas de los demás.

El campo de estudio fueron 1.170 niños de entre cinco y doce años procedentes de Estados Unidos, Canadá, Jordania, Turquía, Sudáfrica y China. Procedían de hogares que se identificaban como cristianos, musulmanes y no religiosos, y un muy pequeño porcentaje de niños que se identificaban como budistas, judíos, hindúes y agnósticos.[2]

El equipo de investigadores, liderado por Jean Decety, neurocientífico y profesor de psicología y psiquiatría de la Universidad de Chicago, sometió a los niños al juego del dictador, para investigar la influencia de la religión en referencia al altruismo. A cada niño se le daban 30 pegatinas y debían escoger sus 10 favoritas, que se las podían quedar. Seguidamente se les comunicaba que no habían suficientes pegatinas para todos para hacer el juego. Entonces se le daba a cada niño dos sobres para que en uno pusieran las pegatinas que querían quedarse y en el otro las pegatinas que querían entregar a esos otros niños que, en principio, no iban a poder jugar. Según el número de pegatinas de esas 10 que se compartían se calculó el nivel de altruismo de los niños. El resultado del estudio determinó la fuerte tendencia de los niños de familias religiosas a ser menos altruistas que sus homólogos de entornos nada devotos. Los niños más grandes, que por lo general ya han tenido una mayor exposición a la religión, exhibieron las mayores relaciones negativas.

Otro aspecto destacable de la investigación fue observar que la religiosidad afecta en la tendencia a castigar más duramente acciones como los empujones o los puñetazos. Un visionado de imágenes de pequeños empujando y chocando entre sí permitió medir las respuestas. Esta conclusión concordaría con un estudio anterior que se hizo con adultos que indicaba que la religiosidad está directamente relacionada con la intolerancia y actitudes de castigo hacia otros por las ofensas personales. Curiosamente, los niños musulmanes pensaban que las acciones dañinas eran peores y creían que merecían un castigo más severo en comparación con los otros niños cristianos y seculares. Los cristianos juzgaron el daño con más severidad que los niños seculares, aunque no hubo grandes diferencias en sus calificaciones punitivas. 


Desde una mirada sociológica aplicativa y desde la antropología de la religión considero que, aunque el estudio no puede postularse como definitivo o concluyente, sí debe ser tenido muy en cuenta, analizando e incluyendo ciertas tendencias que a lo largo de la historia se han producido en la religiosidad y sociología de la cristiandad. Expongo algunos apuntes sobre la verosimilitud de la intolerancia o falta de altruismo en niños de familias religiosas. Concretamente me referiré a las cristianas.

En primer lugar aludo a la universalidad del mensaje y misión cristiana como aspecto diferenciador. La verdad bíblica de ámbito universal fácilmente puede conferir a la religiosidad resultante una actitud más displicente y despectiva respecto a otras confesiones o creencias, de carácter más regional o sin mandato específico a hacer prosélitos. La universalidad del cristianismo, como ente social que se anuncia y postula hasta los confines de la tierra, implícitamente promocionaría una cierta tendencia psicosocial al absolutismo global que permeabilizaría la infancia.

Un segundo aspecto es que la verdad evangélica muchas veces es reivindicada, implícitamente, como una superioridad moral frente a los que viven en la mentira existencial. Saberse en la verdad, tanto desde una conciencia social como desde la íntima convicción, puede desencadenar determinadas y determinantes actitudes de prepotencia psicológica y moral. El encomio a un amor condescendiente al que constantemente aluden los evangelios y las epístolas,[3] a menudo ha sido interpretado por el cristianismo como un asunto más bien interno, entre hermanos de fe. Este aspecto explicaría la histórica y resistente hermandad entre cristianos y, también, una cierta desidia social en relación al respeto y la dignidad de los semejantes, especialmente en aspectos más cotidianos y usuales.

Tercero. La conocida, desde la sociología, como licencia moral que en esencia consiste en utilizar algo 'bueno' para justificar algo 'malo', a menudo y sin darse cuenta de ello ayuda a fortalecer una imagen positiva propia que invita a preocuparse menos por las consecuencias de un comportamiento inmoral y, por lo tanto, hay mayor probabilidad de tomar elecciones inmorales. Este error mental puede desinhibir un comportamiento egoísta y reducir el comportamiento prosocial, y explicar cómo los niños criados en hogares cristianos, que son percibidos como más empáticos y sensibles a la justicia, de hecho son menos altruistas con sus propios compañeros de clase.

Como cuarto aspecto a considerar cabe reseñar la predilección cristiana en favor de una cabal educación religiosa en la familia. Sin embargo, una fuerte moralización educativa hacia el comportamiento de los niños, en cierta medida puede facilitar una respuesta más refractaria e indiferente de éstos ante situaciones o circunstancias de necesidad ajenas. La moralización educativa, por su propia rigidez y persuasión ideológica y psicológica, tiende a crear muros de contención profilácticos ante el disímil u opuesto.

En quinto lugar, la militancia en un cristianismo más nominal que comprometido o más estructural que vivencial fácilmente puede conducir a una disociación de valores en el niño, provocando cierta insensibilidad ambiental en algunos campos de la socialización. Verdades no vividas en el cristianismo son reproducidas por los más pequeños de manera aleatoria al corpus teológico defendido. La contradicción ética suele endurecer la sensibilidad humana y espiritual, provocando comportamientos dispares y poco predecibles.

Un último apunte. Una de las respuestas analizadas en el estudio determinaba que los niños de familias religiosas a menudo parecían ser más críticos con las acciones de los demás. Esta circunstancia concuerda con el anterior supuesto del absolutismo moral y refuerza la idea de que la superioridad ética aprendida y, especialmente, el ejercicio de su marco sociolegislativo religioso, parece autorizar a los cristianos a una mayor disposición de examen, enjuiciamiento y sentencia moral. Esta realidad fácilmente puede llegar al paroxismo social si se suma la variante fundamentalista, presente en el cristianismo y en la mayoría de las religiones del planeta.



© 2016 Josep Marc Laporta



Licencia de Creative Commons




     [2] Aproximadamente, el 24% eran cristianos, 43% musulmanes, y el 27,6% no religiosos. El número de judíos, budistas, hindúes, los niños agnósticos y otros eran demasiado pequeño para ser estadísticamente válido.
     [3] Juan 3:16; 1ª Juan 3:16 y 1ª Corintios 13.

· Predicar pan

© 2016 Josep Marc Laporta 


       Probablemente, desde aquella antigua y reprobada respuesta de Caín al desafiar a Dios si acaso él era guardián de su hermano,[1] la historia del planeta ha estado impelida a adquirir conciencia sobre el destino de nuestros hermanos y hermanas de creación, especialmente cuando sufren vejación o están faltos de la mínima dignidad y subsistencia. Tras aquella cainita afirmación de odio y absoluta indiferencia ante el prójimo más próximo y más íntimo, la frágil condición humana acude a las enramadas de la justicia y la solidaridad como una forma de resistencia común ante la arrogancia del egoísmo endémico, del pecado.

Muchas culturas han asumido la solidaridad y la justicia de oportunidades, dotándose de mecanismos reguladores y modificadores. En la antigua civilización egipcia se creía que al final de la vida el corazón daba testimonio de las acciones del que moría, por lo que se tenía que pesar en balanza a fin de encontrar la verdad y la justicia.[2] Otras tradiciones y enseñanzas, como la de Khunapup, conocida como El Campesino Elocuente, son testimonios de tradiciones que también se interesaban por la práctica de la justicia y la verdad. Una de las intervenciones de este Campesino Elocuente clama en su propia defensa reclamando justicia a la autoridad: «La ley está arruinada, la regla quebrantada. El pobre no puede vivir, lo despojan de sus bienes. No es honrada la justicia».[3]

En la cultura Ugarítica Ugarit, (Siria) aparecen parecidas preocupaciones en textos como: «No has juzgado la causa de la viuda, ni dictaminado el caso del oprimido, ni arrojado a los depredadores del pobre. En tu presencia no has alimentado al huérfano, ni a tus espaldas a la viuda».[4] En el Imperio Hitita se encuentran otras expresiones que revelan la atención al menesteroso: «del oprimido, del humilde (...) tú eres padre y madre; la causa del humilde, del oprimido, tú, Telepino, te la tomas a pecho».[5]

En el judaísmo, la Torá, reflejando el carácter agrícola de las sociedades hebreas, manda dejar sin cosechar una esquina del campo y ordena no volver a dicha parcela si se han olvidado ciertas gavillas de mies, con la finalidad de que la disfrute el extranjero, el huérfano y la viuda.[6] También exige el descanso de la tierra en el año séptimo para que coman de ella los pobres.[7] Además, es prescriptivo dejar el diezmo de toda la cosecha a la puerta de la casa cada tres años para que el levita y los grupos sociales más necesitados puedan sustentarse. Asimismo obliga a celebrar las fiestas e invitar a participar de ella a los más humildes.[8] Y uno de los resúmenes más explícitos del Antiguo Testamento designa al Señor como el hacedor de los menesterosos: «porque vuestro Dios es el Dios de dioses y el Señor de señores, el Dios grande, poderoso y temible, que no hace acepción de personas ni admite soborno; que hace justicia al huérfano y a la viuda, y ama al forastero, a quien da pan y vestido».[9]

La Grecia y Roma clásicas presentan en figuras como Séneca y los estoicos la preocupación por la dignidad de las personas, incluso sin importar su condición de esclavos, sosteniendo que lo importante es cuán buena sea la persona, porque incluso un esclavo podía ser justo, valiente, magnánimo y no procedía encolerizarse en contra de ellos.[10] Otros, como Cicerón, levantaron su voz por la justicia, «debemos comportarnos justamente incluso con las clases más bajas»,[11] en la idea de no hacer daño a nadie, salvo en defensa propia.[12] El mismo Ulpiano invitaba a «vivir honestamente, no hacer daño a nadie y dar a cada quien lo que le corresponde» como los mandatos del Derecho.[13]

En el mundo medieval la pobreza fue una realidad cotidiana. Hasta el siglo XIII los pobres eran quienes carecían de la condición de señores, es decir, el pueblo llano, los campesinos. Pero a partir del crecimiento de las ciudades y la instalación en ellas de los comerciantes y mercaderes, aparece el pobre de ciudad o mendigo, andrajoso, enfermo, colocado a la puerta de los monasterios de las órdenes mendicantes, para recibir la limosna diaria. Tal fue la extensión de la mendicidad, que el mismo Felipe II la autorizaba en 1565: «se sirva de que los pobres de Dios mendigantes verdaderos destos reynos, se amparen y socorran».[14]


Todas las prescripciones, preceptos y disposiciones de las distintas eras y culturas sobre la pobreza y la solidaridad contrastan con la verdad última y suprema que Jesús expone. Su propuesta trasciende el estricto socorro. El Salvador inicia su ministerio en la sinagoga, y abriendo los pergaminos en el texto de Isaías declara que el Espíritu del Señor le ha enviado a «llevar la Buena Noticia a los pobres, a anunciar liberación a los cautivos y la vista a los ciegos, a dar la libertad a los oprimidos y proclamar el año de gracia del Señor».[15] Pero Jesús no es un simple liberador de causas injustas, Él es el Pan de Vida en un sentido integral: «De cierto, de cierto os digo: No os dio Moisés el pan del cielo, mas mi Padre os da el verdadero pan del cielo. Porque el pan de Dios es aquel que descendió del cielo y da vida al mundo».[16] Jesús es el agua eterna[17] que sacia la sed y se implica en las carencias de los necesitados, quien, además de anunciarles el Reino de Dios, dio de comer a una hambrienta multitud de cinco mil personas. Y se presenta como el Pan de Vida[18], asegurando que «el que cree en mí, tiene vida eterna». Asimismo también alude al cuidado de los más pequeños como un acto de amor y servicio a Él: «de cierto os digo que en cuanto no lo hicisteis a uno de estos más pequeños, tampoco a mí lo hicisteis».[19] Y es el mismo Pan de Vida que responde a los letrados de la religión afirmando que la ley se cumple en un solo y magistral principio: «Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. Este es el mayor y el primer mandamiento. El segundo es semejante a éste: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos penden toda la Ley y los Profetas».[20]


Predicar el Pan de Vida es la razón de ser del cristiano que asume la Gran Comisión[21] como un acto de amor integral. Sin embargo, no se puede predicar unilateralmente el Pan de Vida cuando hay escasez de pan de trigo en todas sus formas de dignidad humana. No se puede alardear de kerigma y de hacer discípulos hasta lo último de la tierra, mientras el amor no se encarna en formas tangibles, atendiendo y supliendo las necesidades más básicas y urgentes. Porque, ¿qué salvación se puede predicar cuando se les condena a muerte mientras viven? ¿Qué salvación presente y eterna se puede anunciar si se les esclaviza a vivir en sus permanentes penurias? La predicación es, fundamentalmente, un acto de amor integral, y no una comunicación retórica y locuaz del perdón divino. Cuando el apóstol del amor pregunta «si alguien que posee bienes materiales ve que su hermano está pasando necesidad, y no tiene compasión de él, ¿cómo se puede decir que el amor de Dios habita en él?»,[22] está apuntando a la misma esencia del proceso kerigmático: sin el amor divino nunca habría habido encarnación ni sacrificio pascual por los pecados de la humanidad. Así que Juan especifica el verdadero fondo de la misión: «queridos hijos, no amemos de palabra ni de labios para afuera, sino con hechos y de verdad». La responsabilidad del amor magistralmente relatado en 1ª de Corintios 13 expresa la importancia de desprenderse de los propios bienes para dar de comer a los pobres. Sin embargo, sin amor es un acto baldío, como lo es también predicar un Evangelio desnudo del amor implicado.

A menudo, las últimas palabras de Jesús antes de ascender al cielo se han aplicado desde el cristianismo de todos los tiempos de manera fatalmente sectaria y reduccionista, administrándolas desde la letra de la ortodoxia y la dogmática, como un acto liberador de la humanidad. El imperativo «Id y haced discípulos a todas las naciones...»[23] frecuentemente se ha prescrito como una evangelización urgente y por decreto, convirtiendo por la fuerza a pueblos enteros, obligados a la admisión de unos principios morales o espirituales, incluso condenando sin la vida a quienes no los aceptaran. Esta propensión del cristianismo se generalizó y tomó distintas formas, repitiendo la máxima del amor selectivo y absolutista, aquél que determina el destino de los incrédulos y los envía a una muerte autoexpiatoria antes que sufrir la condena eterna. La fórmula, evolucionada y civilizada, ha adaptado nuevas modalidades de urgencia kerigmática. Los postmodernos evangelismos explosivos, creativos, eficaces o urgentes, en el fondo definen al individuo como una mercancía o un producto cuyo destino final se ha de dirimir entre el cielo o el infierno, mientras poco parece importar su trayecto, vicisitudes y circunstancias en este mundo. En este escenario teológico y sociológico, el interés por su dignidad excluye la realidad humana y suele estar motivado y mediatizado por un interés evangelizador, como una estrategia tramposa para forzar la salvación de sus almas, lejos de una conducta realmente motivada en el amor.

Cuando Pablo y Silas invitan a la salvación al carcelero de Filipos con las palabras «cree en el Señor Jesús y serás salvo tú y tu casa»,[24] no hicieron exclusivamente un simple y puntual acto evangelístico, sino que antes le salvaron la vida al disuadirle de que se la quitara. Disponer de la necesidad del prójimo de manera interesada y codiciosa para anunciar la Buena Nueva de salvación es no entender que la Gracia de Dios personificada en el advenimiento de Jesús es, esencialmente, un acto de amor profundo, permanente y eterno. Y sin este modelo de amor desarrollado en la misericordia no emana ninguna solidaridad ni salvación.

Predicar el Pan de Vida también es predicar pan de trigo, con todas sus variables de atención a la dignidad humana: «si un hermano o una hermana no tienen ropa y carecen del sustento diario, y uno de vosotros les dice: Id en paz, calentaos y saciaos, pero no les dais lo necesario para su cuerpo, ¿de qué sirve?».[25] La proclamación del Pan de Vida que sacia el hambre espiritual, indefectiblemente y si fuere necesario, habrá de saciar el hambre fisiológica, porque, ¿cómo oirán de una salvación tan grande cuando tan urgente es su necesidad de comida, sustento, dignidad o salubridad? En el supuesto de que se pretendiera impartir una predicación unívoca, urgente y determinista, se reproducirían a pies puntillas parecidos parámetros sociológicos que en siglos pasados llevaron al cristianismo a decidir sobre la vida o la muerte de multitudes sin importar ni su condición humana ni sus permanentes penurias. Si en la forma no viene a ser lo mismo, en el fondo reproduce exactamente los mismos parámetros alienadores de la dignidad humana.


Predicar pan: predicar pan de trigo y predicar el Pan de Vida eterna. Porque el pan de Dios «que descendió del cielo y da vida al mundo» no decide ni participa de la muerte en vida de nuestros hermanos de creación. Los libera y salva. Integralmente. Y el Evangelio de salvación es predicado hasta lo último de la tierra cuando, junto al pan de trigo, el Pan de Vida es el alimento y el agua que sacia para vida eterna.


© 2016 Josep Marc Laporta

Documento en PDF: Predicar pan

Licencia de Creative Commons






     [1] Entonces el Señor dijo a Caín: «¿Dónde está tu hermano Abel?» Y él respondió: «No sé. ¿Soy yo acaso guardián de mi hermano?» (Génesis 4:9 y 10).
     [2] Citado en El libro de los muertos, o los jeroglíficos «Para salir al día, a la luz», que consistían en una colección de sortilegios que se deberían de conocer y pronunciar, para poder salir nuevamente a la luz.
     [3] La Historia del campesino elocuente (o del esclavo elocuente) es una obra literaria escrita en el Antiguo Egipto, datada en el 1970-1640 a.C., de la que nos han llegado varias copias, todas anteriores a la dinastía XIII, aunque se tiende a fecharlo durante la dinastía XII.
     [4] J.L. Sicre, op. Cit., p. 46.
    [5] J.L. Sicre, op. cit. p. 47.
     [6] Deuteronomio 24:19-21
     [7] Éxodo 23:11; Lev 25:23
     [8] Deuteronomio 16:11-14
     [9] Deuteronomio 10:17-18
     [10] Séneca, Sobre la Ira
     [11] De Officiis, I, 13
     [12] Cicerón, De Officiis 1, 19, 62
     [13] a Digesto, 1, 1, 10
     [14] Lohr vom Wachendorf, F.; La gran plaga. El hambre a través de la historia. 1959, Barcelona, Labor.
     [15] Mateo 4:18
     [16] Juan 6:32-34
     [17] Juan 4:13-14
     [18] Juan 6:35 y 48
     [19] Mateo 25:40-46
     [20] Mateo 22:34-40
     [21] Marcos 16:14-18; Lucas 24:36-49; Juan 20:19-23
     [22] 1ª Juan 3:17-18
     [23] Mateo 28:19
     [24] Hechos 16:31
     [25] Santiago 2:15 y 16

· Pere Puig Ballonga

In memoriam: glossa biogràfica


© 2016 Josep Marc Laporta
Documento en castellano (PDF): Pere Puig Ballonga

1-L’Homenatge — 2-Els Ministeris — 3-Els Cors — 4-Els Himnaris — 5-La Ràdio
6-Les Publicacions — 7-La Formació — 8-La Coral — 9-Els seus — 10-El retrobament

 

      Silenciosament, com una pausa en la seva partitura personal, Pere Puig Ballonga va marxar a la casa del Pare celestial, la llar on Jesús va assegurar que hi ha moltes estances.[1] Va ser el darrer dimecres del mes de maig.[2] Dos dies abans ja havia començat el camí
Pere Puig Ballonga (1929-2016)
d’acomiadament dels seus i de tota la música que el va rodejar tan magníficament. Afable i encara amb espurnes de bon humor, fins al darrer moment no va deixar de ser ell mateix:
un honest servidor de Déu. Les seves converses i preguntes seguien estant relacionades amb la família, l’església, la música o el concert d’un cor nord-americà celebrat el dia anterior.[3] Tot amb l’amable i tranquil caràcter de sempre. Però la cita a la casa del Pare era imminent.[4] Havia patit mesos i mesos de llarga malaltia, de patiments i d’incomoditats que va saber portar sàviament, com sempre, al costat de la Núria,[5] la seva fidel companya i esposa.

     Els darrers deu anys havien estat mal compassats pel batec d’un cor que s’afeblia. Però malgrat això el mestre mai no va abandonar la passió pel noble art, ni molt menys el ministeri de la música. Tampoc, mentre li va ser possible, no va deixar d’escriure regularment a la web de l’església a la secció Himnes comentats. Com a minuciós musicòleg que era, va investigar la història i les circumstàncies que van portar els seus autors a compondre els preuats cants. Ens ha llegat els comentaris d’uns vuitanta himnes.[6] Al mateix temps, i enmig d’aquests feixucs anys, la seva ploma himnològica també va contribuir a l’edició del llibre Huellas del Cristianismo en el arte–La Música, editat pel Consejo Evangélico de Madrid. Amb gran mestratge va escriure el capítol Una aproximación a las raíces de la himnología protestante.[7]


Homenatge. 30 de juny de 2007

     1 — L’HOMENATGE. Però un fet destacable i cabdal va succeir el 30 de juny del 2007. El Teatre Principal de Sabadell es va omplir de gom a gom per homenatjar-los. A ell i a la Núria, la seva esposa. L’amfiteatre, dempeus, va agrair al mestre els 47 anys de prolífica direcció amb la Coral Al·leluia i, implícitament, una vida sencera a disposició del seu Salvador. El reconeixement va comptar amb tres entitats directament vinculades al mestratge d’en Pere: l’Orfeó de Sabadell, la Coral Belles Arts i la Coral Al·leluia. Cada grup va cantar quatre peces i tots plegats, sota la direcció de Jordi Palacios, van interpretar Gràcies Déu. L’acte, culminat amb la pavana Amor que tens ma vida que el mestre Puig va dirigir, significaria un colofó a la seva magnífica tasca musical en actiu.[8]

     Aquell esdeveniment, però, no arraconaria ni les solfes ni les tecles de l’orgue de l’església o el vell piano de casa.[9] Fins i tot, quan un any després, el 2008, va patir un Ictus i les seves capacitats intel·lectives quedaren molt minvades, no va trencar el llaç que l’unia amb la música. Aquell daltabaix físic el va portar a perdre la capacitat de llegir, de saber les notes o els noms de les filles. Malgrat tot, va anar recuperant les constants vitals i va arribar a cantar, amb certa regularitat, a la corda dels baixos en el cor de la seva vida, la Coral Al·leluia, ara dirigida per una de les nétes, Lois García Puig.[10]


     2 — ELS MINISTERIS. Malgrat la seva consistent petjada artística, la disposició del mestre
Pere Puig amb els nois del grup de joves. Any 1949.
Puig va traspassar els límits de la música. Com a cristià va participar en molts àmbits de la vida de la Primera Església Evangèlica Baptista de Sabadell. Des de líder del grup de joves fins a mestre de l’Escola Dominical; des d’editor de la revista de l’església fins a diaca. La seva versatilitat va ser fruit d’una sòlida preparació humana, bíblica i teològica adquirides des de ben jove.

     En uns moments en què l’entitat interdenominacional Juventud para Cristo passava per unes circumstàncies molt delicades, uns companys de ministeri van anar una nit a veure’l a casa per demanar-li ajut. El van proposar presidir l’entitat. Davant de les grans dificultats del moment i fent un esforç suplementari, del 1970 al 1972 Pere Puig va ser el president del comitè directiu de Juventud para Cristo. Posteriorment el va rellevar el pastor Narciso Núñez Moreno.[11]

     Per aquells anys, a la ciutat de Dénia (País Valencià) es projectava celebrar en els mesos d’estiu una intensiva setmana de convivència amb classes adreçades a músics de les esglésies baptistes de l’estat. L’agost de 1976 va veure la llum la primera Semana de Música de la UEBE, coordinada pel missioner nord-americà Errol Simmons.[12] Pere Puig va ser cridat a col·laborar, de manera especial, com a professor i part de l’equip rector de la Semana. Les seves classes de direcció coral, orgue i el grup instrumental de flautes de bec interpretant música clàssica, amb tota la família de flautes –soprano, contralt, tenor i baixa–, van ser algunes de les activitats que exerciria. No hi ha dubte que ell va ser la veritable ànima de les cinc primeres edicions, i va deixar una empremta eterna en molts dels participants. En la celebració dels 40 anys de la Semana de Música y Adoración, el 21 d’agost de 2015, el mestre Puig va adreçar-se als congregats a Dénia mitjançant un vídeo projectat. Amb un fil de veu molt prim, però amb la mateixa fortalesa d’esperit de sempre, les seves paraules van ser de goig pels creients que s’hi van aplegar: «Desitjo molta felicitat a tots els components del campament de música, i els desitjo que ho passin molt bé».[13]

     Molts músics van ser beneïts, tant musicalment com espiritualment, per la benefactora disposició d’en Pere i la Núria. Mai un no esquerp; sempre un sí honest. Mai un retret per no ajudar; sempre una mà per aixecar. El seu tarannà reflexiu, alhora que crític; ponderat, alhora que decidit; i prudent, alhora que clar i català, sempre va ser un actiu que va posar a les mans de Déu. El gruix de músics beneïdament afectats per la força d’una visió i dedicació va superar qualsevol previsió humana, començant per les filles i per l’església. De les seves mans van sorgir cantaires, instrumentistes o pastors entregats a la causa de la música: uns empeltats en el ministeri cristià, d’altres incorregibles melòmans. Alguns d’ells, tant de les esglésies com de fora, com Josep Maria Pladevall, Lluís Vila Casañas, Doris Moreno, Josep Meseguer o Jordi Palacios[14] van rebre la inspiració i les eines necessàries per ser i fer el que implícitament els va mostrar: «que es posin sempre en les mans del Senyor per donar tot el que musicalment puguin tenir, i fer-ho amb la màxima sinceritat i amb un cor molt humil».[15] Un encertadíssim consell que, en realitat, és el retrat de tota una vida.


     3 — ELS CORS. Implicat de manera natural en la vida social de la seva ciutat, el mestre Puig va ser cridat el 1969 a dirigir la Coral Belles Arts, un grup de cantaires que s’havia format l’any 1967 en una casa particular de la Creu Alta de Sabadell, coordinat per la professora i pedagoga musical Montserrat Busqué.[16] Després d’assajar durant uns anys sense més pretensió que gaudir del cant, la coral, amb divuit cantaires, es va presentar públicament l’onze de juliol de 1971 en el local de l’Acadèmia Belles Arts, sota la direcció de Pere Puig Ballonga. El mestre els va dirigir fins a 1975.[17]

     Les relacions amb altres estaments de la ciutat van donar lloc a intenses col·laboracions amb l’Orfeó de Sabadell, on el mestre Puig va ser cantaire i sotsdirector. Amb la Coral Al·leluia i altres cors prepara i canta el Glòria de Poulenc en commemoració del Centenari de la Ciutat de Sabadell, conjuntament amb l’Orquestra Ciutat de Barcelona sota la direcció d’Edmond Colomer. Era l’any 1977. Seguidament, el 1979 prepara la Coral Al·leluia per participar cantant Lobgesang de Mendelssohn en el 75è aniversari de l’Orfeó de Sabadell, amb orquestra i també sota la direcció del mestre Edmond Colomer. Igualment interpreten el Requiem de Mozart a Sabadell, Barcelona i Sant Cugat del Vallès amb l'Orquestra Simfònica del Vallès, dirigits pel mestre Jordi Mora. Amb la mateixa orquestra i director canten el Requiem de Foré, a Sabadell, a Reus i a Vic. Nani de Brams, la Pavana de Foré, Rosamunda de Schubert o el Te Deum de Haydn.

     Però malgrat el que aquestes dades ens puguin fer pensar o suposar, la prolífica vida
Coral Al·leluia
musical de la Coral Al·leluia sota la direcció del mestre Puig sempre va estar dedicada als cultes de l’església local. Cada diumenge hi participaven. El seu pas per altres formacions, com quan de jove va col·laborar amb el Cor de l’Església Reformada de Sabadell
[18] o amb l’ajut a diversos cors d’altres esglésies, mai no va impedir la seva prioritat, la Coral Al·leluia ni el ministeri a casa, a l’església.

     Molts cors van rebre suport del mestre Puig, en forma de classes, de partitures o de tot allò que calgués menester, com la Coral de la Barceloneta que dirigia Elies Cortés o la Coral Ebenecer de l’església del Passatge Gaiolà de Barcelona. Formacions de Barcelona, Terrassa, Manresa o València van tenir en algun moment de la seva història un suport pràctic i molt concret. També grups moderns de música pop, com Shalom o Ressò, van ser beneïts per la seva disponibilitat. A l’àlbum Shalom de 1975, Pere Puig consta com a director musical, curiosament en un estil musical aleshores molt modern, ben allunyat de la seva formació clàssica.


     4 — ELS HIMNARIS. La seva pulcritud en la lectura musical a primera vista anava com anell al dit quan s’havia de revisar i corregir partitures. Moltes vegades havia comentat cofoi: «jo llegeixo exactament el que posa a la partitura, ni més ni menys!». I era ben bé així. Gran part de l’himnari baptista Adoración XXI va rebre la seva perfeccionista mirada, i hi va retocar notes fugides o errades imprevistes.[19] Però, sobretot, la joia a la qual va dedicar gran part del seu bon saber fer va ser Cants de Glòria, l’himnari en català que conjuntament amb el seu cunyat, Benjamí Planes,[20] i la seva germana, Isabel Puig,[21] va impulsar. A Cants de Glòria es percep nítidament l’empremta del mestre, tant en la traducció i adaptació d’alguns càntics com en la revisió de totes les edicions.[22]

     El fil que uneix el temps i la música va lligar-lo permanentment a la producció d’himnaris, partitures i traduccions de tota mena. No és en va que la Coral Al·leluia atresori el fons de partitures més gran i important de les esglésies evangèliques del país, amb més de 5.000 obres, partitures i documentació musical, fruit de la gran tasca de recopilació, traducció, adaptació i classificació del mestre Puig. Aquest fil pautat que traspassa els temps també el connecta directament amb l’Himnario Evangélico de las Iglesias de España.[23] Colze a colze, un petit equip de tres persones el missioner Joe W. Mefford,[24] el pastor Samuel Rodrigo[25] i el laic Pere Puig va treballar incansablement enmig d’innumerables dificultats tant de caràcter tècnic com operatiu per publicar un recull d’uns 470 himnes en partitura. Al final l’himnari va veure la llum gràcies a la bona feina i perseverança del grup i, per descomptat, pel constant suport de la Núria, ja que fins a altes hores de la nit en dies entre setmana es reunien a casa per posar fil a l’agulla al projecte.


     5 — LA RÀDIO. En plena dictadura del general Franco, una de les activitats considerades subversives en què en Pere Puig s’hi va implicar van ser els programes de ràdio Maravillosa Gràcia i Momentos devocionales, que es presentaven setmanalment per Ràdio Montecarlo.[26] Molts dissabtes a la tarda en Pere anava a un petit estudi que Miguel Valvuena[27] tenia a la seva casa de Barcelona per gravar uns programes de ràdio en català i en castellà, amb la participació d’alguns cors i solistes de les esglésies. El procés per esquivar la censura era llarg i costós. Al principi, Valvuena havia de viatjar en cotxe o tren fins a França amb les cintes magnetofòniques a la maleta i allí enviar-les per correu a Montecarlo. Després tot es va anar normalitzant de mica en mica.

     Fruit d’aquestes activitats radiofòniques i evangelístiques, l’any 1969 es va gravar un dels primers discs evangèlics de l’estat, Cantos Espirituales,[28] amb quatre himnes escollits de diverses gravacions ja fetes per ser emeses per la ràdio. Pere Puig tocava l’orgue i Pasqual Haro era la veu solista, i va ser editat per la Unión Evangélica Bautista de España. Era, també, la seva primera producció fonogràfica.


     6 — LES PUBLICACIONS. Una nova eina espiritual va veure la llum l’any 1966, després que en una conferència a l’església del carrer de Verdi de Barcelona el ponent va indicar, despectivament, que els tutsis de l’Àfrica tindrien una traducció de la Bíblia molt abans que els catalans. Això va indignar un grup de pastors i dirigents, i els va esperonar a posar-se a treballar. Després de diversos contactes, aquest grup es va reunir el 16 de febrer a l’Església del carrer dels Tallers, i allà va néixer el que en aquell moment s’anomenaria la Fundació Bíblica.[29] Anys més tard el propòsit es va complir. Després de diverses edicions dels Evangelis, els Salms i el Nou Testament, arribaria la traducció completa de la Bíblia en català.[30] Però l’empenta inicial de la Fundació Bíblica també va portar el 1968, tot just dos anys més tard del naixement de l’entitat, a editar la revista Presència Evangèlica, que tindria molt bona acollida en el poble evangèlic català.

     En tot aquest llarg camí de la Institució Bíblica Evangèlica de Catalunya, de la traducció de la Bíblia al català i de Presència Evangèlica és remarcable la decidida implicació d’en Pere Puig en tot el projecte. Ell va ser-hi des del principi. Va ser anomenat vocal de la primera Junta Directiva de l’entitat.[31] I en el decurs dels anys va participar-hi molt activament de diverses maneres, tant executives com de suport, moltes vegades amb tasques de supervisió, de revisió o lectura crítica.

     La seva implicació amb un Evangeli ben contextualitzat amb el país, la llengua i el poble el va portar a involucrar-se en diverses activitats cristianes paral·leles a la música. Com que a l’església de Sabadell feia temps que ell preparava amb cura un butlletí dominical, un dia el missioner John David Hughey[32] i el pastor Samuel Vila[33] aleshores director d’El Eco de la Verdad–, atents a la feina feta, el van convidar a formar part de la redacció.[34] Era l’any 1949. Aquell primer pas el va portar, uns anys després, a ser nomenat director d’El Eco de la Verdad, en dos períodes diferents: del desembre de 1957 a l‘abril de 1969, i del novembre de 1978 al novembre de 1982.[35]


     7 — LA FORMACIÓ. Amb un pare molt aficionat a la música i una germana pianista, en Pere ho tenia tot per dedicar-se a aquest art i formar-se, malgrat que mai no va fer estudis reglats. La seva passió per la música li venia de l’abundant i fecund ambient musical que es respirava a casa. De fet, el pare va ser el primer professor i qui el va ensenyar i el va guiar al llarg de la seva infantesa i joventut.

     A Tortosa, on la família vivia abans de la Guerra Civil, el pare va organitzar una rondalla, La Rondalla Puig, que va fer alguns concerts, sempre amb motius benèfics. També va ser director de l’Orfeó Tortosí, però a causa de les seves creences religioses i del fet que no volia cantar en cerimònies catòliques ho va ser durant molt poc temps.[36] Després de la Guerra Civil al pare li van encarregar d’organitzar una rondalla per Educación y Descanso.[37] Com que estava suspès per un període de dos anys de feina i sou per ‘rojo separatista’ i, com que necessitava els diners, ho va acceptar. També hi va apuntar a la filla, la Isabel, i al petit Pere, ja que cobrava a tant per alumne. Eren anys molt difícils i la família va estar empesa a lluitar per la més bàsica subsistència. El mestre Puig ho recordava així:

     «En els primers temps de la seva depuració [així és com es deia la sanció política del règim], juntament amb dos amics, un d’ètnia gitana que tocava la guitarra i un altre que tenia una bateria, el pare va anar pels pobles propers i barriades de Tortosa tocant per fer ballar la gent. Jo recordo que, a vegades, la mare, la Isabel i jo, els acompanyàvem perquè, a més de cobrar alguns diners, els donaven sopar i així podíem sopar tota la família. A mi em feia molta vergonya anar pel carrer amb la bandúrria i sempre procurava amagar-la. Van ser uns mesos molt difícils i que a mi em van marcar molt».[38]


     Totes aquestes circumstàncies i experiències familiars i musicals van ser crucials en la
Pere Puig amb els pares. Any 1940.
formació del músic, tant en l’aspecte artístic com per la banda
humana i espiritual. El mestre Puig acostumava a dir a qui el sentís que «mai havia cobrat ni un cèntim per fer música». Certament l’afirmació podia denotar una certa recança de les crues experiències viscudes de petit; però el que implícitament revelava era el seu alt sentit de servei, après del pare. Les paraules de Jesús ressonaven en el seu cor, projectades en el ministeri cristià de la música: «De franc ho heu rebut, doneu-ho també de franc» (Mateu 10:8).

     Una important referència musical pel mestre Puig va ser Pere Inglada Sanmartí,[39] cosí segon per part de pare, organista i bon coneixedor de la música de la Reforma, especialment de la música de Johann Sebastian Bach. Pere Inglada va exercir d’organista durant 10 anys a l’Església Evangèlica Alemanya de Barcelona, al carrer Brusi, la qual cosa també va permetre a Pere Puig relacionar-se amb l’orgue de tubs. Amb Inglada, el 1950 va iniciar els estudis d’orgue i musicologia. La seva esposa, la Núria, recorda aquells dies i fets:

     «Ell va fer classes amb el seu cosí, però després d’uns anys Inglada es va establir a Sudamèrica. Un dia en Pere va anar-hi per demanar si podia tocar l’orgue, a veure si podia estudiar, explicant que ja havia estat amb el seu cosí. S’ho van parlar i el van deixar tocar. Hi anava dissabte sí dissabte no. Però un dia la senyora Bach, l’organista de l’església alemanya, com que algunes vegades no podia assistir-hi, li va demanar si hi podia anar un diumenge al matí, a l’hora de l’ofici, a tocar. Després d’aquell dia va estar bastant de temps anant-hi, tocant l’orgue en els cultes».[40]


     Aquesta relació com a organista de la comunitat alemanya va facilitar un fet cabdal pel mestre Puig. Posat que l’església va decidir canviar d’orgue, la situació va propiciar que la Primera Església Evangèlica Baptista de Sabadell adquirís l’orgue de tubs de l’Església Alemanya a un preu molt baix, gairebé simbòlic. L’arribada i la instal·lació, el 1970, de l’orgue de tubs va significar per en Pere un pas més en el desenvolupament musical que desitjava.

     Les classes i converses amb Inglada van fomentar en el mestre Puig una gran estima
Pere Puig tocant l'orgue de l'església. Any 2001.
per la música de Johann Sebastian Bach i tot el que representava el barroc i l’església reformada del segle
XVIII. Va ser un enamorat de Bach, de la seva vida, del seu ministeri a l’església en el seu temps, de les seves cantates, corals, fugues, sonates, suites, obertures i fantasies. Diverses vegades va viatjar al país germànic per conèixer de primera mà la vida del kantor de Leipzig. I quan no entenia alguna informació, opuscle o escrit ho consultava amb un dels seus gendres, l’Amadeu García, coneixedor de l’alemany, per tal d’esbrinar la magnitud de la petjada musical i espiritual de Johann Sebastian Bach.

     No seria gens agosarat dir que, d’alguna manera, Pere Puig va sintetitzar en la seva vida i ministeri musical les virtuts essencials del Pare de la Música. Malgrat que, a diferència de Bach, pràcticament no es va dedicar a la composició sinó a la traducció i adaptació de cants, cal remarcar que pel que fa a la resta la relació és prou coincident. Pere Puig tenia molt clar el propòsit de fer una música el més acurada i excel·lent possible per a la glòria de Déu dins del marc de l’església, al servei i lloança del seu Salvador. El Soli Deo Gloria bachià el va impactar. La simbiosi amb el músic alemany, pel que fa a la base i els fonaments del ministeri eclesial, no admet dubtes. Com a Kantor de la seva congregació el mestre Puig va incidir en la preparació musical de nens i joves al servei de Déu, cercant sempre la millor qualitat musical i espiritual, i fomentant, també, el meravellós gaudi de l’art com un preuat bé diví.

     Ja traspassada la dècada dels 60, de 1969 a 1972, Pere Puig va rebre classes d’un dels millors professors de direcció i cant coral de l’època, Enric Ribó.[41] Entre els seus abundants doncs musicals destacava un privilegiat sentit de l’afinació absoluta, cosa que va marcar el mestre, ja que sempre bregava per aconseguir la justa afinació, fins al punt que mai no va voler gravar ni editar cap disc amb la Coral Al·leluia, clarament pel sentit de l’oïda perfecte que gaudia. Només va acceptar una sola excepció: va ser l’any 1998, amb motiu del cinquantè aniversari de la construcció del temple de la Primera Església Evangèlica Baptista de Sabadell, quan es va editar un cassette recopilatori amb unes vint-i-cinc peces, entre la Coral Al·leluia i la Coral Infantil i Juvenil l’Estel.[42] Seria la primera i única vegada que el mestre Puig acceptaria la publicació d’un producte fonogràfic de la Coral.

     La influència d’Enric Ribó va ser determinant en l’univers interpretatiu i de direcció coral del mestre Puig. Els accents melòdics i els rítmics, els directes i els indirectes desenvolupats, el ritme intern i l’extern, les pauses expressives o la manera d’atacar van ser conceptes d’interpretació que ell va assumir com a propis. L’alta exigència del professor Ribó va portar a Puig a una visió més completa del cant coral, no solament pel que fa a l’economia gestual i concreta de la direcció, de la que ell era un gran mestre, sinó per altres aspectes com la impostació, la projecció de la veu o la dicció, que amb precisió va saber transmetre a la Coral.[43]

     A més d’Enric Ribó, el barceloní Oriol Martorell,[44] director de la Coral Sant Jordi, va ser un dels referents pel que fa a direcció i interpretació. Martorell va ser l’examinador de les classes que va impartir Ribó, amb una prova final que consistia en dirigir un assaig de la Coral Sant Jordi. Tanmateix, moltes trobades corals i seminaris especialitzats, tant al país com a l’estranger, on s’impartien un seguit de classes de cant coral i direcció, van ser llavor musical que el mestre Puig va saber rendibilitzar, la majoria de vegades amb la companyonia activa i implicada de la Núria i de les filles.

     La conjunció entre les ensenyances i mestratge del pare, l’ascendència pianística de la seva germana, la influència organística de Pere Inglada i l’empremta coral d’Enric Ribó i Oriol Martorell, va germinar en Pere Puig una línia musical i ministerial molt definida. El seu camí artístic i espiritual anava molt ben traçat i delineat.


     Encara que sembli estrany, Pere Puig va escriure molta teologia. I la va impartir dia rere dia, diumenge rere diumenge mitjançant la Coral, l’orgue, els himnes o els cants. Com Bach amb els oratoris i corals, Puig va anar sembrant pacientment i consistentment multituds de llavors eternes que el Senyor faria créixer en els cors dels oients i cantaires. L’hermenèutica bíblica, tan perceptible en l’obra de Bach, també va ser la que va fer servir Puig quan adaptava i traduïa himnes anglesos, alemanys o espirituals negres i els feia cantar setmana rere setmana. L’explicació comprensible del misteri de Déu a través d’una melodia i un text es convertiria en el fons d’armari espiritual que eternament romandria en els cors i donaria els seus fruits.

     La formació d’en Pere Puig no només va ser musical. La seva curiositat autodidacta el va portar a escoltar, llegir i sentir la fe en el Crist de manera personal i transformadora. En unes notes personals en les quals narrava el seu primer diumenge a l’església de Sabadell després d’arribar amb la mare i la germana de Tortosa—, es pot entreveure l’abast de la seva preparació:

     «Recordo, també, que aquell diumenge el meu pare em va dir que coneixeria a l’autor d’un llibre que teníem a casa i que jo havia llegit ‘La religión al alcance de todos’. Efectivament, aquell diumenge predicava el pastor de Terrassa, Samuel Vila».[45]


     També, en un altre paràgraf, en recordar els dies d’infantesa enmig de la Guerra Civil espanyola, relata això:

     «Recordo a Dn. Antonio[46] de quan, durant la guerra civil, l’any 1938, poc abans de la seva mort, vivia a casa de l’àvia Rosa. El recordo assegut a taula, envoltat de persones, segurament de l’església darbista,[47] escoltant les seves ensenyances bíbliques amb molta atenció. Jo tenia nou anys i també quedava embadalit escoltant-lo».[48]  


     I en uns apunts personals també fa esment a l’experiència d’un curs per a predicadors laics:

     «L’any 1948, impulsat pels missioners Baptistes, Dr. Huguey i Dr. Jennings, es va celebrar un curs d’estudis per a predicadors, i vaig assistir-hi. La clausura es va fer durant una setmana especial celebrada a Terrassa».[49]


     La formació bíblica i teològica li va arribar de molts indrets, i molt especialment a casa, amb els pares i els avis, formant-se un ideari bíblic ben contrastat i consistent. El mateix Pere hi feia referència: «El pastor Benjamí Santacana, de Vilafranca del Penedès, me n’ha parlat moltes vegades, que recordava les prèdiques del meu avi sobre l’Apocalipsi».[50] És per aquests detalls i per d’altres que podem entreveure una dilatada formació cristiana conreada en el si de la família.

     S’escau, també, puntualitzar que les referències teològiques que el van formar en els seus tendres anys de creixement espiritual li van arribar de pràcticament totes les famílies protestants del moment: dels metodistes, dels germans oberts i tancats, i dels baptistes.[51] Totes les branques i tendències teològiques van ser un formós cultiu que amb els anys li aportarien una gran saviesa espiritual. No en va les seves classes d’Escola Dominical eren un refrigeri espiritual per a tots aquells que l’escoltaven.


     8 — LA CORAL. Quan l’any 1943 va arribar la família Puig-Ballonga a Sabadell en Pere tenia 14 anys, el seu pare, Pere Puig Inglada,[52] va posar en marxa un cor per cantar regularment en els cultes que, en aquells moments a causa del tancament governamental de les esglésies, es feien en cases particulars. Fins aleshores només es preparava esporàdicament un cor per cantar en dates assenyalades, com les festes de Nadal. Així doncs, el pare va instaurar un cor per fer-ho amb regularitat, com el cor de l’església. Pere Puig ho narrava amb aquestes paraules:

     «Des del primer dia de viure a Sabadell, el pare es va integrar en l’església baptista i va començar a formar un cor, que després esdevindria la Coral Al·leluia. En aquells dies no hi havia església oberta i els cultes se celebraven a les cases dels membres que tenien un lloc més gros, alternant-lo cada diumenge. Recordo el primer dia d’assistir a un culte a Sabadell; va ser un diumenge d’agost de l’any 1943. Feia pocs dies que havíem arribat a Sabadell, la mare, la Isabel i jo. El meu pare ja portava a la ciutat unes quantes setmanes. El culte d’aquell diumenge va ser a la casa d’un oncle del Benjamí [Planes]. La seva cosina havia començat a estudiar piano i en tenien un a casa. Allà vam començar els assaigs de la coral. […] També, amb el grup de joves el pare va començar una rondalla, que va  fer alguna actuació en alguna de les festes que se celebraven. En recordo una a Terrassa. La rondalla, però, va durar poc temps».[53]


     La seva implicació amb la música a l’església ja començava a fer-se evident. El relat
següent en dóna fe:

Pere Puig a l'orgue, amb joves de l'església. Any 1948.

     «A la Unió de Joves vaig començar a tocar l’harmònium per acompanyar els himnes. La Isabel [la seva germana], ho feia en els cultes, perquè era l’organista oficial. L’inici de la meva dedicació a la música de l’església ve d’un vell harmònium que es guardava en un galliner i que el meu pare va arreglar i va portar a casa. Amb aquell instrument i les indicacions de la meva germana vaig començar a tocar, fent servir de mètode d’aprenentatge els himnaris de música de casa».[54]


     Les cròniques del moment ja apuntaven que el cor de l’església començava a agafar una certa volada. El Eco de la Verdad, la revista de comunicació interna entre baptistes, fins i tot ressaltava la participació del cor en el número corresponent al juny de 1953, incloent-hi una foto a la portada. En Pere recordava aquells temps:

Cor de l'església, dirigit pel seu pare. Any 1953.

     «La coral, però, va tenir molta més empenta que la rondalla. Com que per la Pasqua se celebrava una excursió a La Floresta, on participaven els cors de les esglésies de Terrassa, Barcelona, Manresa i Sabadell i gràcies a la nombrosa assistència, els cors que portaven un repertori més interessant eren més apreciats. La nostra coral, al cap de poc ja tenia una petita fama i era convidada a cantar a altres llocs. Així vam cantar a Terrassa, Barcelona, Badalona i Manresa»[55]


     Els primers anys van ser de consolidació com a cor d’església, sota la direcció del seu pare, Pere Puig Inglada, mentre que cada cop més en Pere prenia iniciatives, tot ajudant-lo. Però l’any 1959 el pare va morir sobtadament en un accident laboral mentre inspeccionava una construcció. Aleshores, després d’uns intents pastorals de portar un director de Barcelona que no van reeixir i com que en Pere ja havia estat ajudant el pare en les funcions del Cor, va ser anomenat director, amb el suport de la seva germana, Isabel Puig Ballonga, destacable pianista.

     El seu lideratge va ser molt ben acceptat i, de manera natural i prou veloç, la formació va anar agafar més consistència musical i més compromís. Va passar a ingressar en el Secretariat d’Orfeons de Catalunya, actualment Federació Catalana d’Entitats Corals, i va ser la primera entitat evangèlica a formar-ne part. Ja a la temporada 1966-1967 la Coral es reestructura i agafa el nom de Coral Al·leluia, nom que l’acompanyarà per sempre com una marca indestriable del bon saber fer musical.[56] En aquells mateixos anys s’estableix de manera regular el concert de Nadal, habitualment sota el patrocini de la Fundació Bíblica, i, també, algunes vegades se’n celebra un de Primavera. Al mateix temps es crea la Coral l’Estel, una formació de veus blanques que en el futur tindran reeixides participacions en els intermedis dels concerts de la Coral Al·leluia i que durant anys la dirigirà la Isabel Maria Planes Puig, neboda del mestre Puig.

     Però el 1970 es produeix un dels fets més destacables de la Coral i del seu positiu ressò entre les esglésies del país. S’instaura el concert de Cap d’Any, mai interromput, realitzat gairebé sempre a la seva seu, el temple de la Primera Església Evangèlica Baptista de Sabadell. Aplegava un públic molt variat, delerós i expectant que, com un pelegrinatge musical i espiritual, hi assistia per gaudir d’un concert molt especial. En aquest tipus d’actuacions s’interpreten Nadales, Espirituals Negres i composicions religioses de música clàssica: un repertori molt al gust de l’audiència. A banda de director, Pere Puig exerceix també de mestre de cerimònies, fent cantar al públic assistent a la mitja part, abans o després de la intervenció de la Coral L’Estel. Com un petit assaig general, el mestre es dirigeix a la congregació i els convida a aprendre un cànon o una peça curta de fàcil memorització, i aconsegueix crear un gran cor entre tots els assistents, que gaudeixen mentre canten, potser per primera vegada a les ordres d’en Pere Puig.

     La Coral Al·leluia ha estat la seva obra més visible i perdurable en el temps. L’associació entre la Coral i Pere Puig ha estat tan consistent, que no es pot entendre l’un sense l’altre. Però, com és natural en tot grup i relació humana, al llarg dels anys hi ha alts i baixos que el mestre Puig va haver de portar amb molta cura i capacitat d’entesa.
Coral Al·leluia
Cal tenir en compte que, a banda d’alguns pocs cantaires externs que hi col·laboren, la gran massa vocal de la Coral són els mateixos creients, membres en actiu, que setmana rere setmana participen de la vida espiritual de la mateixa església, la qual cosa fa que a més a més de no ser professionals del cant, les relacions i situacions personals canviïn i es transformin, fent de la Coral un ens molt més viu que d’altre secular.


     L’any 1991 succeeix un fet transcendental en la vida de la Coral. La Isabel Puig Ballonga, germana d’en Pere, mor sobtadament. Per a ell és un cop molt important, ja que era l’única germana i sempre havia estat el seu gran suport musical en tot el procés, a banda de ser l’organista o la pianista de la Coral, segons convingués. Però el grup continua amb altres instrumentistes i, també, amb els solistes que acostumaven a tenir parts destacades. Pasqual Haro havia estat un dels habituals, com Una Herbage, Sara Blanco, Isabel Maria Planes Puig (neboda), Núria Puig Mayor (filla), Juanita de la Rubia o Maria García Puig (néta).

     La qualitat musical i espiritual del grup va dur a la Coral a fer concerts arreu de Catalunya, i a Sant Sebastià, València, Dénia, Carlet, Xàtiva... Va prendre part també en diferents Aplecs i Trobades de cant. Però el ministeri més important va ser a casa, a l’església. Aquesta va ser una de les directrius del mestre Puig. Al matí acostumava a cantar la Coral Estel[57] i a la tarda ho feia la Coral Al·leluia. En una entrevista concedida l’any 2002, Pere Puig ho deixava ben clar:

     «Sempre he dit el mateix als membres de la Coral: l'important és la participació en el culte. Si anem a cantar fora... fantàstic! Si els agrada i podem dir amb les nostres veus qui som i què creiem, endavant! Però la lloança a Déu és amb la congregació, amb la nostra església, en la participació de l'adoració. Això és el que fa viure a la Coral, el que ens mou. Existir només per cantar fora no m'interessaria, no és la nostra tasca».[58]


     A la mateixa entrevista va assegurar:

     «En tota la història de la Coral tan sols dues vegades hem deixat el culte dominical per anar a cantar i donar testimoni a un altre lloc. Una vegada va ser perquè vam anar a cantar a València i no podíem arribar a l’hora del culte. I una altra perquè es va donar el cas que el testimoni que s'anava a donar en aquell lloc era tan interessant que permetia fer l'esforç de deixar el culte local».[59]


     Les paraules del mestre Puig revelen fil per randa la missió que durant més de seixanta anys la Coral ha desenvolupat. Va néixer per cantar en els cultes de l’església, com un ministeri d’adoració a Déu i edificació dels creients, que cada diumenge gaudien d’un missatge bíblic cantat.


     9 — ELS SEUS. Va ser a mitjans dels anys 40, quan una noieta amb vestit negre que anava amb bicicleta va aparèixer per la porta del temple de la Primera Església Baptista de Sabadell. A la noia de la bicicleta, la Núria, feia poc que se li havia mort l’àvia i, com era normal en aquells temps, vestia de negre en senyal de dol. Però com que els costums en memòria dels morts també incloïen no anar al ball, al cinema o a festes, l’únic lloc on la Núria va poder anar sense cap problema va ser a l’església evangèlica.

     Tot va començar de debò quan un dia, passejant amb la bicicleta, la Núria es va trobar
1ª Església Evangèlica Baptista de Sabadell. Any 1948.
amb una amiga de la feina a la porta de l’església, tot sortint del culte. Anteriorment ja havia rebut testimoniatge d’un sabater ataconador que vivia prop de casa seva. Quan anava a recollir les sabates, mentre esperava que les acabés, el sabater aprofitava aquella estona per explicar històries de l’Antic Testament. I la Núria se l’escoltava atentament, perquè li agradaven molt. Així doncs, amb el testimoniatge del sabater i d’altres membres de l’església que vivien a prop de casa, i la trobada amb l’amiga a la porta de l’església, la Núria va començar a anar als cultes. I l’Esperit Sant, que ja havia començat l’obra de regeneració en el seu cor, va completar-la quan va acceptar el Senyor i es va batejar, el juny de 1948. I, precisament, allà hi era el Pere, ajudant al seu pare amb el cor i la música, sol·lícit amb tot el que fóra menester. I la Núria i el Pere es van conèixer i van començar a escriure una partitura ben llarga, plena de notes, melodies, adàgios, crescendos, pianíssims, silencis i divertiments.

     La simfònica història d’amor els va portar a unir-se en matrimoni el 9 de maig de 1955.
Núria Mayor i Pere Puig - 9 de maig de 1955
El festeig, que va durar uns quatre anys, també incorporaria la música com a part del contracte amorós. En Pere va intentar que ella aprengués solfeig, però diverses circumstàncies no ho van permetre. En veure que la cosa no prosperava, la Núria li va dir convençuda:
«Si vols que seguim haurem de deixar el solfeig». Aquesta inicial frenada en sec, però, no va ser cap entrebanc perquè la parella es consolidés i la música fos, igualment, part importantíssima de les seves vides i ministeri. La Núria sempre ha cantat i canta a la Coral, a la corda de les contralts, al mateix temps que ha estat un permanent motor i suport en tot, tant pel que fa al ministeri musical com en l’aspecte personal i familiar, en una avinença profunda i bella.

     El matrimoni va fructificar amb tres formoses filles: la Maria Antònia, la Núria i la Marta, que han estat un immens regal de Déu, a qui, juntament amb la seva esposa, el Pere va llegar l’afició i l’amor per la música, a més de la fe en el Salvador. La gran família, amb gendres, néts i besnéts ha crescut amb l’escalfor espiritual i afectiva del Pere i la Núria. La dedicació, cura i amor sempre hi van ser, com una força que romandria per sempre en els cors de les filles i de tota la família. De caràcter afable, clar, entenedor, disposat a la conversa per explicar-se i ajudar a comprendre, en Pere tenia el do de saber enraonar en pau en mig de les circumstàncies més adverses. I, començant pels seus, aquest sant tarannà va donar fruits eterns.


     Amb la nova família, les filles, la música, la feina i els mil i un desitjos i projectes que
Isabel Puig Ballonga i Pere Puig Ballonga
tenia entre mans, molt enrere quedava Tortosa, la Guerra Civil, la fugida a Barcelona,  la rondalla del pare, l’Ebre o els amics d’infància. La vinguda a Sabadell va ser una decisió ben meditada pel seu pare. Com que després de la Guerra Civil havia estat sancionat durant dos anys per
‘rojo y separatista’, acabada la sanció va ser admès de nou a la companyia on treballava i li van suggerir algunes destinacions, entre elles Sabadell.[60] Sabedor que allà hi havia església evangèlica, no va dubtar i es va decidir per la capital del Vallès.[61] I la decisió va anar deixant fruits a la seva descendència, a la Isabel i al Pere, que ho relata així:

     «Vaig convertir-me l’any 1944, durant una predicació d’en Ventura Reginaldo, i vaig ser batejat a Terrassa el dia 1 de novembre de 1944  pel pastor Samuel Vila. Aquell dia es va batejar també la Isabel.  El pastor Vila em va dir en l’acte del bateig les paraules de l’apòstol Pau a Timoteu: “Tu, però, referma’t en allò que has après i és la teva convicció, sabent de qui ho has après, i que des de ben jovenet coneixes les Sagrades Escriptures” (2 Tim. 3:14-15)».[62]


     Refermar-se en allò que has après i és la teva convicció... Les bíbliques paraules del pastor Samuel Vila ressonaven resumint una infància plena d’experiències de fe, de lluites i de dependència de Déu. Els records de Tortosa, amb la música, els amics, la bandúrria, la guerra, l’escassetat o la família van construir i perfilar una manera de pensar, de creure i de fer.

     A Tortosa, a la vora del riu Ebre, ja iniciada la Guerra Civil espanyola, va veure i sofrir la violència dels grans. La família va haver de marxar de casa per causa de les bombes que començaven a llençar. Una va caure molt a prop. Veient com la situació empitjorava, els pares van decidir anar a viure a un hort que tenien llogat, intentant refugiar-se fora de les aglomeracions; però el canvi no va ser tot el positiu que esperaven:

     «A l’hort hi vam viure experiències dramàtiques amb els bombardeigs. Allà vam viure durant un any i mig, fins que, arribat el front de Guerra a l’Ebre, vam haver de fugir cap a Barcelona, a peu, carregats solament amb allò que nosaltres podíem portar. No hi havia cap mitjà de comunicació que funcionés. No vam haver d’anar a Barcelona a peu perquè a L’Ampolla de Mar vam agafar un pesquer que anava a Barcelona a carregar combustible i ens hi va portar. Devia ser l’any 1938 que vam arribar a Barcelona i ens van acollir a casa de l’oncle Josep, el germà gran del pare. Vivia al carrer Peu de la Creu, a la mateixa escala que l’àvia Rosa.

     Allà hi vam romandre fins que en arribar les tropes franquistes, el pare que continuava treballant a la ‘Compañia Riegos y Fuerzas del Ebro’, va ser portat novament a Tortosa. Les tropes franquistes van arribar a Barcelona el 26 de gener de 1939. Cap al mes de març del mateix any, quan encara no hi havia transport organitzat, ens vam traslladar a Tortosa tota la família, la mare,[63] la Isabel i jo. El viatge va ser molt accidentat. En un tren de vagons de càrrega vam anar fins a Reus. De Reus, fent transbord, a Salou, on vam estar tres nits dormint a l’estació, esperant que passés algun tren. Per fi en va passar un que es dirigia a Tortosa i el vam agafar. Al tren hi vaig veure per primera vegada els ‘Guardias Civiles’, amb el tricorni, i recordo que em van fer molta por».[64]


     Aquelles difícils experiències no es tornarien a repetir mai més. Malgrat tot, la infància va ser un espai de vivències positives i fructíferes: els grans amics d’infància que mai oblidaria: en Moreso, Arasa i Castilla; l'illa del riu Ebre on anaven a jugar sovint o el pati d'una rectoria on passaven molt de temps junts; la Rondalla Puig on va fer les primeres passes amb la bandúrria; els avis que li van ensenyar de la Paraula de Déu, la mare que el va cuidar en mig de moltes dificultats; el pare que el va guiar pels camins del Senyor; la Isabel que li va donar les primeres nocions de piano...

     Aquell nen petit, despert, inquiet i d’ulls blaus, obriria el cor a la vida amb la curiositat i fermesa que sempre ens va mostrar:

     «Jo no havia de venir al món, però els pares van decidir que sí, tot i que la mare s’hi jugava la vida. Però en lloc de néixer a casa, com era el normal aleshores, van decidir que el part seria a la Infermeria Evangèlica».[65]


     En el límit de la vida o la no vida, Pere Puig Ballonga va néixer el 22 d’agost de 1929 a Barcelona, [66] a l’Hospital de las Colonias Extranjeras.[67] Vuitanta-sis anys després naixia a nova vida. A vida eterna.


     10 — EL RETROBAMENT. Els llargs anys de malaltia van donar per a moltes converses entre la Núria i el Pere. Durant un temps, marit i muller van parlar sobre el cel i l’esperança esdevenidora. Fins i tot havien comentat com seria el seu rencontre. La Núria li preguntava on es veurien al cel. I el Pere li deia: «Quan marxi no sé on seré, però et buscaré». Aquelles paraules eren suficients per escriure en lletres d’or l’estimació de tota una vida. Les estances promeses per Jesús, relatades a l’Evangeli de Joan, cada cop guanyaven més pes i profunditat en els seus cors.

     A les tardes en Pere acostumava a anar a una cambra de la casa, l’estudi, per tocar el piano durant més o menys una hora, mentre la Núria es dedicava a llurs afers en un altre indret. A vegades, des de lluny se’l sentia queixar-se: «És que el fàcil em surt, però el que tocava a l’església no em surt!». I la Núria li responia: «Tranquil, Pere, cada dia un pas més, cada dia un pas més». I ell ho intentava un altre cop. La greu recaiguda que havia patit mesos enrere, amb un Ictus, l’havia fet perdre innates habilitats, molt ben apreses durant anys i panys. I ara li costava acceptar que havia de fer un nou i lent aprenentatge.

     Entre els himnes que tocava n’hi havia molts de la joventut que els dos coneixien molt bé. Aquells cants que havien estat la sintonia de gairebé tota una vida, retornaven amb força per obra i gràcia del so d’un vell piano i de dues ànimes unides. Els records s’acumulaven i els càntics posaven la justa i bella melodia per establir uns espirituals llaços d’amor eterns; un a l’estudi, l’altre a la saleta d’estar. De tant en tant en Pere li preguntava des del piano: «Què l’has cantat, aquest?». I la Núria li responia cofoia des de l’altra banda de la casa: «Sí que l’he cantat!». Dos somriures còmplices i una senzilla i profunda conversa musical s’enlairava. Esdevindria eterna.

     Entre una cosa i l’altra, un dels himnes que el Pere també tocava al piano era Cara a
cara,
del cantautor Marcos Vidal.[68] Redescobert pel mestre Pere Puig com a última partitura d’un himnari,[69] la suggeridora melodia descrivia amb la dolçor de l’esperança
una sintonia molt personal, molt íntima. Durant els llargs mesos de malaltia moltes vegades va tocar al piano aquell cant que semblava no tenir lletra. Les notes ressonaven suaument per tots els racons de la llar com si fos la banda sonora d’una gran pel·lícula muda i sense nom. I la Núria no la cantava, perquè no en coneixia la lletra. Se l’escoltava.


     Qui dies passa, anys empeny, diu la popular dita catalana. Els mesos i les llargues hores amb les seves càrregues i dolors es van acumular definitivament en el dèbil i esgotat cos d’en Pere. I el pas dels anys, com tot el que passa, va caminar vers un bell adéu en un lluminós jorn de primavera. Era el dia vint-i-set del mes de maig. El culte de comiat, presidit per la pastora Amparo Montagut, va ser un mirall de vida en mig d’una temporal separació. Els cants van ressonar amb força, cridant amb goig l’esperança eterna. El missatge del pastor Francisco Melero va ser reconfortant pels cors que creuen. I les paraules i imatges en moviment projectades en un llençol molt blanc, escollides pels néts, van recordar-lo com el que era: un senzill i honest home de Déu.

     I en la cloenda de l’acte, en el seu darrer instant, va tornar a sonar aquella melodia que la Núria s’escoltava en silenci i no sabia la lletra. Enmig d’una quietud molt neta i
polida, la certesa del rencontre es va dibuixar en unes sentides i íntimes paraules renovades per una veu, un piano i una flauta travessera: la veu dels seus,
[70] que cantaven aquella melodia que sí que tenia lletra. I la Núria la va escoltar. I se’l va escoltar, al seu amic i company de tota una vida, com si fos la primera vegada. Eterns.


Solament una paraula,

només una oració,

quan arribi a ta presència,

oh, Senyor!

No m'importa en quin lloc

de la taula em vulguis posar

o el color de la corona,

si l’arribo a guanyar.


Solament una paraula,

si és que encara em queda veu

i si puc articular-la

davant teu.

No vull fer-te més preguntes,

només una petició,

i si estem tots dos a soles,

serà millor.


Només deixa’m contemplar-te cara a cara,

com un nen que perd els ulls en els del pare

i que el temps mai no ens aturi

i ningú no ens interrompi,

perquè estic mirant al Mestre cara a cara.

Que tots els records es fonguin en mirar-te,

estimant-te en silenci i sens paraules

i que passi molta estona

i ningú no ens interrompi,

només deixa’m contemplar-te

cara a cara.


Solament una paraula,

només una oració,

quan arribi a ta presència

oh, Senyor!

No m'importa en quin lloc

de la taula em vulguis posar

o el color de la corona,

si l’arribo a guanyar.


Només deixa’m contemplar-te cara a cara,

tant s’hi val, que em desfaci al mirar-te;

derrotat i des de terra, tremolós i sense forces,

seguiré mirant el rostre del meu Mestre!

Quan agenollat em postri, rostre a terra,

ploraré aferrat a les teves ferides.

I que passi el temps que vulgui

i que res no ens interrompi,

perquè aquest moment l’espero

tota la vida.[71]


© 2016 Josep Marc Laporta[72]



Document en PDF (català): Pere Puig Ballonga
Documento en PDF (castellano): Pere Puig Ballonga
Entrevista realizada el año 2002: Pere Puig: una propuesta de vida y dedicación

http://josepmarclaporta.blogspot.com           




        [1] Paraules de Jesús: Evangeli de Joan 14:2.
        [2] Pere Puig Ballonga (Barcelona, 22 d’agost de 1929 – Sabadell, 25 de maig de 2016)
        [3] Concert de Prescott Chorale d’Arizona a la Primera Església Baptista de Sabadell, el 22 de maig de 2016.
        [4] La darrera vegada que va assistir a l’església va ser el dia de Nadal de l’any anterior, el 25 de desembre de 2015.
        [5] Núria Mayor Sánchez (Sabadell, 24 de març de 1933)
        [6] De l’any 2006 fins al 2008 va comentar una vuitantena d’himnes. El darrer que va incloure és un cant a l’esperança cristiana eterna: 1. Roman amb mi, Déu! Que ja cau la nit / i m'envolta amb el seu mantell de mort. / Quan no hi ha ajut al món ni cap confort, / ajut dels desvalguts, roman amb mi!  //  2.  Veig com la vida s'escola entre els dits, / la glòria del món s'ha anat esfumant; / Tot és efímer, tot és inconstant, / però Tu romans invariable amb mi.  //  3.  La teva gràcia sempre em cal tenir, / només així puc vèncer el Temptador. / Cap altre pot ser el meu guia i suport, / de dia i nit, / Senyor, roman amb mi.  //  4.  Alça la creu, il·lumina els meus ulls, / mostra'm l'esclat de l'eternal matí. / Les ombres del món Tu les has vençut, / en vida com en mort, roman amb mi. (El núm. 248 de l’himnari Cants de Glòria. Música de William H. Monk; Lletra original de Henry F. Lyte i lletra catalana de Samuel Sais)
        [7] Huellas del Cristianismo en el arte–La Música. Consejo Evangélico de Madrid, 2008. Editor: Manuel Gacía Lafuente. Coordinació de Pau Grau i pròleg de Marcos Vidal. Capítols redactats per Pau Grau Ballester, Miguel Ángel Cano, Jaime Fernández Garrido, Pere Puig Ballonga i Nancy Roncesvalles.
        [8] L’Orfeó de Sabadell –dirigit per la suplent Gemma Fernández– i la Coral Belles Arts –per Emili Fortea– van cantar quatre peces, i la Coral Al·leluia, dirigida per Isabel Maria Planes, una més. Tots plegats van interpretar el cant Gràcies Déu, dirigit per Jordi Palacios, exdirector de la Coral Bonanova de Barcelona, i la pavana Amor que tens ma vida, que va dirigir el mateix Pere Puig. En finalitzar el concert, Pere Puig va ser obsequiat amb una estatueta del músic Pau Casals i un recull amb les firmes de tots els cantaires (Nota de premsa del Consell Evangèlic de Catalunya).
        [9] A conseqüència de la malaltia i, sobre tot, d’un Ictus que va patir el 2008, va perdre algunes facultats motores que el van impedir de tocar l’orgue o el piano com sempre ho havia fet, o de llegir partitures. Amb el temps va anar recuperant algunes constants intel·lectives. Es veia en cor de tocar peces senzilles, però es rebel·lava contra la impossibilitat de no poder tocar les més complexes.
        [10] Lois García Puig va rebre el relleu després que Isabel Maria Planes Puig, neboda del Mestre i cosina segona de la nova responsable, el dirigís durant uns dos anys.
        [11] Narciso Núñez Moreno (1924-), pastor baptista nascut a Valdepeñas, que ha exercit el ministeri pastoral a Sabadell, Badalona, Tarragona, Reus, El Prat de Llobregat i Puerto de Sagunto.
        [12] Othar Errol Simmons (1939–2014). Des de 1975 missioner de la Southern Baptist Convention's International Mission Board a Espanya i Hongria.
        [13] Paraules recollides del petit vídeo projectat en el 40è aniversari de la Semana de Música y Adoración, a Dénia, el 21 d’agost de 2015. En un brevíssim parlament, el mestre Puig va estar acompanyat per una de les seves filles, Núria Puig Mayor, professora durant anys de la Semana, qui també va dirigir unes paraules als assistents.
        [14] Josep Maria Pladevall (1956-), compositor, professor i intèrpret de flauta; Lluís Vila i Casañas (Sabadell, 1959-) músic, director de cor i orquestra i director de la Coral Sant Jordi; Doris Moreno Martínez (1960-) professora en història moderna; Elies Cortés (1954-) pastor, músic i psicòleg; Josep Meseguer (1946-) cantautor i poeta; i Jordi Palacios (1953-), músic, pianista, exdirector de la Coral de la Bona Nova i actualment codirector de Gospel Soul.
        [15] Entrevista realitzada per Josep Marc Laporta, publicada a Art&cel el juny de 2002.
        [16] Montserrat Busqué Barceló (Sabadell, 1943-2008) fou músic i mestra, i una de les pioneres del que s’anomena escola activa. Va publicar Virolet Sant Pere l'any 1977, el primer recull de cançons populars catalanes adreçades als mestres de música després del franquisme. L'any 1967 començà a dirigir el grup que s'acabaria convertint en la Coral Belles Arts de Sabadell.
        [17] Al grup que havia començat a dirigir Montserrat Busqué l’any 1967, s’hi van afegir cantaires que provenien de la Coral Al·leluia i de la desapareguda Coral Sant Lluc, i que l’any 1969 van començar a assajar a l’Acadèmia de Belles Arts, adoptant el nom de l’entitat. En el concert de presentació del 1971 van cantar les persones següents. Sopranos: M. Àngels Olivella, M. Eugènia Castellví, Mercè Lombarte, Montserrat Bru, Núria Puig, M. Antònia Puig i M. Rosa Forns. Contralts: Núria Mayor, Montserrat Busqué, M. Teresa Malagarriga, Montserrat Frauca i Rosa M. Prat. Tenors: Jaume Busqué, Lluís Fernàndez i Pere Castellví. Baixos: Gustau Erill, Josep Merigó i Esteve Padrós.
        [18] Durant el pastorat de Salvador Sevilla, al seu pare el van demanar si volia ajudar-los amb la direcció del cor de l’Església Reformada. El pare, la Isabel i el Pere ho van fer uns quants anys. Quan va morir el pare, el 1959, el mestre Puig va ajudar-los en una curta etapa.
        [19] Adoración XXI, himnari en castellà de 317 himnes editat per la Unión Evangélica Bautista de España l’any 2006, que substituiria l’antic Himnario de las Iglesias Evangélicas de España, de l’any 1965. Pere Puig va revisar la majoria dels càntics entre els anys 1999 i el 2001.
        [20] Benjamí Planes (1926-), membre fundador de la Institució Bíblica Evangèlica de Catalunya, ha estat secretari executiu i president, i també membre del cos de revisió lingüística de la Bíblia evangèlica catalana. També és responsable de la revista Presència Evangèlica i president del Consell Evangèlic de Catalunya.
        [21] Isabel Puig Ballonga (Barcelona, 1925–Sabadell, 1991), germana d’en Pere Puig i esposa d’en Benjamí Planes Capuz, va ser pianista de la Coral Al·leluia i excel·lent instrumentista.
        [22] A la dècada del 1950 s’inicià la recuperació de la himnología catalana protestant dispersa. Hi treballaren Pere Puig i Benjamí Planes, a Sabadell; Àngel Cortès i Daniel Giralt-Miracle, a Barcelona; i Joan Vallès, a Rubí. El primer fruit es publicà el 1965, en un recull de 22 càntics, i l’any següent un segon recull que continuava fins al número 53. Una tercera edició del 1969 constava de 169 himnes i anticipava un veritable himnari evangèlic català. Una quarta edició arribà el 1979, amb 214 càntics, del qual se’n van fer un total de tres edicions. Finalment el 2004 es presentà l’actual setena edició que conté 271 himnes. Tots han estat editats per l’impressor Salvadó, de Barcelona. Cants de Glòria és el treball d’uns quants anys de Benjamí Planes Capuz, ajudat per la seva esposa Isabel Puig Ballonga, talment com per Pere Puig Ballonga. També s’ha editat els corresponents himnaris de música, en dues edicions, una de gran per als músics i una altra, més petita, per a tothom. Aquest treball és obra del músic Pere Vargas, director que fou de la Coral Jericó de Barcelona. (Article del propi Pere Puig Ballonga a Presència Evangèlica, nº 243-244, any 2006).
        [23] Himnario de las Iglesias Evangélicas de España. Impremta Salvadó, Barcelona, 1967. La International Mission Board –la Missió Baptista a Espanya– va encarregar al missioner Joe W. Mefford (1921-2005) una comissió a fi i efecte de fer un himnari de música per les esglésies. Els escollits van ser Samuel Rodrigo Mora (1918-1995) i Pere Puig Ballonga (1929-2016), juntament amb el missioner. Segons un recull de premsa (Baptist Press) de la Southern Baptist Convention del 9 d’octubre de 1965, Joe Mefford afirmava que «es necessitava no menys de 23 himnaris de música per tal de localitzar les melodies per a les seleccions que s'enumeren en el present himnari». Això, implícitament, desvetllava i explicava la realitat: que els organistes tenien una feinada cada cop que s’anunciava un himne, ja que mitjançant una combinació de codis i sigles havien de trobar l’himnari anglosaxó de música adient en un temps rècord per poder acompanyar la congregació.
        [24] Joe W. Mefford (Arkadelphia, 1921–Xàtiva, 2005), missioner nord-americà, graduat pel Ouachita University (Baptist), Arkadelphia, Ark., i pel New Orleans Baptist Theological Seminary. Va arribar a Espanya l’any 1953.
        [25] Samuel Rodrigo Mora (Alacant, 1918-Barcelona, 1995), músic de bona formació, va ser pastor a les esglésies de Manresa, la Bonanova, Cornellà i El Prat de Llobregat.
        [26] Les emissions es van fer des de l’any 1968 fins al 1975.
        [27] Miguel Valbuena Cabarga (A Coruña, 1919-Barcelona, 2010). Va ser un predicador, escriptor i professor de les Assemblees de Germans que va estudiar a la Escuela Bíblica Emaús, a Vennes, Lausana (Suïssa). Després de viure al Canadà donant classes a l’Escola Bíblica del Quebec va tornar a Espanya per fer programes evangèlics de ràdio a Tànger i també des de Barcelona per Ràdio Montecarlo.
        [28] Cantos Espirituales (1969), va ser produït per la Promoción de Radiodifusión de la Unión Evangélica Bautista de España (UEBE) i constava de dos himnes i dos espirituals negres.
        [29] Més endavant s’anomenaria Fundació Bíblica Evangèlica i quan les circumstàncies ho van permetre es va registrar a la Generalitat amb el nom actual d’Institució Bíblica Evangèlica de Catalunya. Es va escollir una Junta Directiva i es va posar en circulació uns títols de col·laboració econòmica de mil pessetes, amb facilitat de pagar-los a terminis. (Citat a Presència Evangèlica, núm. 243-244, any 2006).
        [30] Amb el temps, després de diverses edicions dels Evangelis, els Salms i el Nou Testament, l’IBEC editaria la Bíblia catalana l’any 2000, i el 2004 la primera Bíblia catalana a Internet. També posaria en marxa la revista Presència Evangèlica i l’himnari Cants de Glòria.
        [31] El primer consell executiu, elegit en una reunió a l'església del carrer Tallers era format per Benjamí Planes Capuz (1926-) com a president; Pere Bonet Such (1909-2011) com a secretari; Àngel Cortès Dejuan (1924-2003), relacions públiques; amb Francesc Pol, Pere Puig Ballonga (1929-2016) i Salvador Salvadó Cots (1936-) com a vocals. També en fou impulsor el mestre i pastor Joan Vallès Bonet (1915-1979) i s'hi afegiren Enric Capó Puig (1930-2012), Ricard Giralt-Miracle (1911-1994), Josep Grau Balcells (1931-2014) i Joan Gonzàlez Pastor (1931-1997). (Memòria protestant 2016; Josep Lluís Carod Rovira, Polític i escriptor. Article a l’Avui del 3 de gener de 2016).
        [32] John David Hughey (1914-1984), missioner de la Foreign Mission Board a Europa i president del Baptist Theological Seminary in Switzerland, va publicar Historia de los Bautistas en España (Barcelona, 1964) i Religious Freedom in Spain: its Ebb and Flow (Londres, 1955). Va arribar al país el 1947. Va ser molt apreciat, però les seves discrepàncies amb Samuel Vila va donar lloc a una important escissió en els baptistes espanyols.
        [33] Samuel Vila Ventura (1902-1992) va ser pastor, predicador, escriptor, fundador de l’Editorial CLIE, director de l’Eco de la Verdad, president de la UEBE i lluitador constant per la llibertat religiosa.
        [34] La primera col·laboració amb la revista El Eco de la Verdad la va fer el maig de 1949, amb dues pàgines que portaven per títol: Páginas Infantiles. A l’edició següent ja es va titular Nuestros Muchachos.
        [35] En els anys compresos en els quals Pere Puig va ser director, l’Eco de la Verdad va haver de canviar de nom en diverses ocasions a causa a la dura censura franquista. El mateix Pere en dóna detalls en uns apunts de memòries personals (La família Puig-Mayor): «Degut als problemes amb la censura, el nom de la revista va canviar en moltes ocasions. De ‘El Eco de la Verdad’ va passar a ‘Entre Nosotros’. Vam canviar el nom i es va dir ‘Estudio’ i ‘El Mensajero Bautista’. Des de maig de 1958 fins a desembre de 1961, alternant-lo mensualment, fins a la primavera de 1959, que va passar a dir-se ‘Estudio’. El mes de gener de 1962 vam tornar a canviar el nom per ‘El Eco’ i el vaig dirigir fins al novembre de 1963» ‘El Eco de la Verdad’ és el degà de les revistes evangèliques espanyoles. El primer número es va publicar l’any 1893 a Barcelona.
        [36] Contradient aquesta informació de primera mà, en els anuaris històrics de l’Orfeó consta com que ho va deixar per malaltia, probablement per no especificar que era protestant.
        [37] Educación y Descanso (1949-1976) va ser una organització recreativa, del Sindicato Vertical, que va existir a Espanya durant l'època de la dictadura franquista. EyD estava dedicada a promoure i realitzar tot tipus d'activitats artístiques, culturals i esportives per part dels treballadors.
        [38] Apunts personals escrits per Pere Puig Ballonga. Documents cedits per la família Puig-Mayor.
         [39] Pere Inglada Santmartí (1910-1980) va ser organista i orguener. Fill del pastor Pere Inglada Barrera i d’Anna Sanmartí, durant 10 anys va ser organista a l’Església Alemanya de Barcelona, traslladant-se a Brasil, on va prosseguir la seva vocació d’organista a l’Església Metodista Central del barri Liberdade i en altres comunitats. També va formar part de la Comissió de Música brasilera que va preparar l’edició del Hinário Evangélico, però des de l’any 1955 principalment es va dedicar a la tasca d’orguener, dedicant-se a la restauració d’alguns dels millors orgues de Brasil.
        [40] Converses de Josep Marc Laporta amb Núria Mayor Sánchez. 
        [41] Enric Ribó Sugrañes (Barcelona, 1916–1996) fou un director d'orquestra i de cor català. Fou cofundador, el 1935, del Cor Mixt Polifònic (des del 1939 Capella Clàssica Polifònica) i professor de violí i de conjunt coral i instrumental del Conservatori de Barcelona, i director d'orquestra de la mateixa entitat. També va dirigir l’Orfeó de Sants.
        [42] Les diverses gravacions que van conformar la definitiva recopilació i l’editatge del producte fonogràfic va anar a càrrec d’Amadeu García, gendre de Pere Puig.
        [43] Les classes amb Enric Ribó es feien tres dies a la setmana, al vespre, i l’examinador va ser Oriol Martorell, director de la Coral Sant Jordi. Pere Puig va coincidir a les classes amb Josep Pernas Galí (1931-1985), director de la Coral Jericó de l’església d’Assemblees de Germans del carrer Terol de Barcelona, i Pere Vargas (1932-), també director de la Coral Jericó, de la mateixa església del carrer Terol de Barcelona.
        [44] Oriol Martorell (Barcelona, 1927-1996) va ser un director coral, pedagog i catedràtic en història català. Va ser fundador en 1947 de la Coral Sant Jordi, que va dirigir durant més de 40 anys, símbol cultural de la lluita antifranquista a Catalunya i referent clau del moviment coral europeu.
        [45] Apunts personals escrits per Pere Puig Ballonga. Documents cedits per la família Puig-Mayor.
        [46] Antonio María Agustín (1854-1938), ancià important dintre de les Assemblees darbistes, altrament anomenats ‘Germans tancats’.
        [47] L’església darbista va ser una escissió dels Germans de Plymouth, anomenats Assemblees de Germans. Les bases del darbisme són, des del punt de vista eclesiàstic, la teoria dels privilegis successius de Déu, i la teoria de la ruïna o de l’apostasia de l’Església. La primera d’aquestes teories explica que Déu es val d’instruments humans per portar a bon fi la seva obra. Si un d’aquests instruments és infidel, Déu el deixa i n’escull un altre.
        [48] Apunts personals escrits per Pere Puig Ballonga. Documents cedits per la família Puig-Mayor.
        [49] Ibíd.
        [50] Ibíd.
        [51] Els orígens evangèlics de la família de l’àvia d’en Pere eren a l’Església Evangèlica Espanyola, probablement la que actualment està al carrer d’Aragó, de tradició metodista. El seu besavi, José Puig Tercero, es va convertir per mitjà d’uns colportors anglesos, molt probablement d’Assemblees de Germans, que van visitar el poble on vivia, La Font d’En Carros (La Safor-València). Durant la guerra civil, l’any 1938, en Pere va viure a Barcelona, i els matins del diumenge anaven al culte del carrer Blasco de Garay; i a la tarda a l’Escola Dominical de l’Assemblea dels Germans tancats (darbistes). La família Puig Ballonga arriba a Sabadell el 1943, integrant-se plenament a l’església baptista.
        [52] Pere Puig Inglada (Barcelona, 1899–Sabadell, 1959). Fou batejat el 24 de juny de 1916, precisament pel seu avi, Josep Puig Tercero, que va ser el primer que va conèixer l’Evangeli a la família.
        [53] Apunts autobiogràfics escrits per Pere Puig Ballonga. Documents cedits per la família Puig-Mayor.
        [54] Ibíd.
        [55] Ibíd.
        [56] Curiosament, per la mateixa època succeeix el fet que el cor de l’església d’Assemblees de Germans que es reuneix al carrer Terol de Barcelona, dirigit per Josep Pernas, també desitja anomenar-se Coral Al·leluia. Però s’adonen que a Sabadell ja han agafat el nom, per la qual cosa canviaran a Coral Jericó. 
        [57] La Coral Estel va ser creada el 1967 com una secció de la Coral Al·leluia. Durant molts anys va estar dirigida per Isabel Maria Planes Puig (Sabadell, 1956-)
        [58] Entrevista realitzada per Josep Marc Laporta, publicada a Art&cel el juny de 2002.
        [59] Ibíd.
        [60] Acabada la Guerra Civil, l’any 1939, el pare d’en Pere va ser sancionat amb dos anys de suspensió de feina i sou perquè va ser acusat de ‘rojo separatista’. Acabada la sanció va ser admès de nou a la companyia Riegos y Fuerzas del Ebro S.A.
        [61] A més, a Sabadell vivia la família Jaume Pereta i la Maria Altisent Oms, que eren coneguts de la joventut del pare, doncs havien estat membres de la mateixa església.
         [62] Apunts personals escrits per Pere Puig Ballonga. Documents cedits per la família Puig-Mayor.
         [63] Patrocionio (Patro) Ballonga Callizo (Castelserás, 1999-Sabadell, 1974)
         [64] Apunts personals escrits per Pere Puig Ballonga. Documents cedits per la família Puig-Mayor.
         [65] Ibíd.
         [66] Al cap de tres mesos de néixer el van dur a Tortosa. Allà va viure fins a l’any 1943, quan el pare va ser destinat per l’empresa a Sabadell, a excepció del temps que va viure a casa del germà del seu pare a Barcelona, per causa de la Batalla de l’Ebre, el 1938.
         [67] En l’actualitat Nou Hospital Evangèlic, anteriorment Hospital Evangèlic, Hospital de las Colonias Extranjeras i Enfermería Evangèlica. Va ser fundat el 1893 i impulsat per tres pastors barcelonins, amb la col·laboració de les colònies estrangeres.

        [68] De l’àlbum Cara a cara, de Marcos Vidal (Nuva Music-1996).
        [69] Adoración XXI, editat per la Unión Evangélica Bautista de España (2006).

        [70] Andreu Edo Cots (gendre) a la veu; Lois García Puig (néta) a la flauta travessera; i Eliezer Planes Vidal (marit de Lois García) al piano, van interpretar Cara a Cara de Marcos Vidal, en la seva versió original en castellà.

        [71] De l’àlbum Cara a cara, de Marcos Vidal (Nuva Music-1996). Traducció al català de Josep Marc Laporta. Partitura: http://www.josepmarclaporta.com/llumdenit/Cara-a-cara.pdf
        [72] Sóc una de tantes persones que han estat molt beneïdes per la vida del Pere i la Núria, els meus pares espirituals i musicals. Tot el que he rebut al llarg dels anys ha estat un regal tan magnífic, que la meva gratitud no té paraules: és immensa i no té fi.